sábado, 24 de diciembre de 2011

"INEVITABLE" LA NAVIDAD

A lo largo del tiempo, el papel del ser humano ha sido deambular en busca de sentido, de emociones, de poder sentirse existencialmente necesario… siempre ha salido en la búsqueda de presencia, de reconocimiento, de evolución.
Evolución que sólo se ha encontrado de forma física y externa, con patéticos inventos para quedar por siempre involucionados. ¿Realmente crees que Dios estaría contento con nosotros?, recorramos nuestras vidas, y apostaría a que los momentos donde creemos que Dios se sintió orgulloso de nosotros serían contados con los dedos.
Es posible que Él encuentre en “la búsqueda del hombre por sentido para su vida”, uno de sus mayores fracasos, pues si te pones a pensar… ¿Crees que él nos manda siendo nada?, no lo creo.
Dios un día, que sólo él recuerda, sintió la gran necesidad de darnos una lección, un ejemplo, un manual de instrucciones de lo que realmente, nosotros los seres humanos significamos.
Envió a Jesús para que nos lo explique, sometiéndose a demostrar que cada uno de nosotros podemos ser capaces de grandes cosas. Ya sea con palabras, con acciones, con los pasos que daba…cualquier cosa que hiciera, el origen era único, era todo... era el amor. Aquel tan subestimado y resumido en los días de ahora.
Por eso creamos la navidad, no sólo para recordar el nacimiento del más grande hombre sobre la tierra, sino para sentir que todo lo que él hizo es imposible y ajeno para nosotros, y compensar la necesidad de ser buenas personas que debemos tener todos los días, para resumirlo en uno sólo.
Feliz navidad al resto del mundo, porque sé que hay muchos que se sienten humanos, más que personas, y que intentan cada día evolucionar sus sentimientos. Feliz navidad al papá de Ciro, buen hombre.
Feliz navidad para los pocos a quien considero amigos, y a los otros pocos que me consideran amigo, porque mientras sean pocos, los tendré en cuenta…dícese de “en cuenta”: desearles ser mejores siempre y creer que pueden lograrlo.
Feliz navidad a mi Argos, porque hoy mi piso y mi plato no serán los mismos sin él.
Feliz navidad a chochito, que fue un agradable punto de encuentro.
Feliz navidad para Estrella Marina, que como en su momento Jesús, vino para demostrarnos que no hay nada más importante en este planeta que disfrutar cada momento, y que somos capaces de crearlos.
Feliz navidad para mi familia, que a pesar de no haberla elegido, ha sabido soportarme porque sencillamente me aman, y yo ellos.
Feliz navidad a mi novia, porque es mi amiga, mi novia, por lo que ella es conmigo y hace por mí, porque nunca fui mejor ser humano, y porque eso que todos llaman amor, yo lo llamo novi.
Feliz navidad para aquellos que no están de acuerdo conmigo, pero sobre todo para aquellos por los que moriría y sacrificaría mi propiafelicidad…porque sinceramente ellos son mi felicidad…mi existencia, mi sentido.


lunes, 19 de diciembre de 2011

"INEVITABLE" LA EPILEPSIA EMOCIONAL DE ALEGRÍA

Noches clásicas de desaparecer para el resto del mundo. Unos cuantos ojos han logrado torturarse con mi cara, y algunas mentes con mi existencia, puede que mi familia sea la más afectada, en serio lo lamento por ellos.
No he podido sentirme ignorado, no cabe la posibilidad, hay personas que me piensan (Muerto o vivo), que hacen el esfuerzo de poder brindarme un poco de su compañía, y decirme muy a su manera, “Jorge, aquí estoy pensando en ti”, siempre será agradable eso en tiempos de guerra. En tiempos de paz suceden cosas aún más agradables, como pasó un miércoles, donde me sentí tan trascendente nuevamente, que llegué a pensar que cada movimiento que daba el planeta era por mí. Esa noche el mundo volvió a girar por mí.
¿Quién no quisiera sentir eso?, respondo a la envidia con inmadurez, y se las restriego a todos, porque realmente no podría encontrar otra forma de sentirme tan importante. De los buenos momentos pocos, eso dicen, maldito cabrón que le encontró razón, pues para alguien como yo, que aspira a ser feliz (Desde su prisma), la transición de un momento de paz a otro resulta angustioso, frustrante. Tan frustrante como no encontrar la frase que explique mi historia.
Sí, estoy escribiendo una historia, digamos que es sobre una conversación entre dos personas muy diferentes, que coinciden en la búsqueda de una respuesta (Que probablemente sea otra pregunta). Dentro de esta historia se cuentan historias, y la primera me rompe la cabeza cada noche, y hasta me ha llevado a pensar que perdí la magia (Si es que la tuve alguna vez).
Anoche fue otra tortura, esa frase no llegaba, ni tampoco el mensaje que me salvara entregándome tranquilidad. Estaba echando a perder otro día de frustraciones, de sequia, de limitaciones…estaba en el máximo de mi ridiculez e intrascendencia…hasta que apareció él, que sin decir una palabra, me dijo que volviera mi alma a su sitio.
Haciendo del piano algo divertido y, como eternamente, del arpa algo tan fantástico, era inevitable que dejara lo malo a un lado y volverme a sentir único. Quiero pensar que una cabeza o un alma, pensó: “Le enviaré un regalo a Jorge”, para encontrarle una explicación incoherente a todo, porque sólo de esa forma sería completamente feliz.
Puede que todo parta de mi imaginación (La cual es incuestionable, incontrolable y hasta criminal y suicida), afirmando así otra de las historias que contaré en la historia que escribo, y que sí tiene frase que la explique: “La imaginación es un castigo de Dios”.
La verdad, poco a poco va muriendo mi magia, y cada día soy más real, lo peor de todo es que cada día me convenzo que las cosas son más razonables, menos emocionantes, y más agotadoras, lo cual no está mal, porque tengo la plena seguridad que volveré a sentir que el mundo gira por mí, eso me da vida, así que siempre vale la pena.
¿Cuándo? ... al sonido de un juazz.


viernes, 11 de noviembre de 2011

"INEVITABLE" LAS CARPETAS

Aulas con pinturas descascarándose, la carencia de vidrios en las ventanas golpeando nuestros débiles y crecientes cuerpos, los hostiles pisos desgastaban más nuestros ridículos calzados, Una infinidad de atribuciones que se resumen formalmente en las siglas C.N. (Colegio Nacional).
Una de las exigencias más importantes era la sobrepoblación en cada aula…en la mía éramos un poco más de cincuenta…y a mayor demanda de potos, menor era la oferta de carpetas. Eso significaba una constante lucha por obtener la menos oxidada. Los más fuertes y desarrollados se salían con la suya, los débiles sabían que es sentirse odiado gracias al chirriar de la silla.
Elefantes y leones sentirían vergüenza y pavor en las aulas, la cruda selva yacía bajo un soquete imposible, solitario e ignorado. Frente a una pizarra impotente, pálida y muchas veces violentada.
Los protagonistas son reales…siempre hipérboles y siempre reales. El maestro es un explorador, novato o veterano, pero eternamente en peligro. La gran mayoría impone el miedo, y logran dar miedo…y risa. Poquísimos exponen respeto, al encender focos… flotando entre los abandonados soquetes y las abandonadas cabezas, logran recibir y dar respeto…y risa.
Los alumnos son locos, ignorantes, impulsivos, incoherentes, superficiales e inestables emocionales…pocos son sólo locos, otros nunca lo fueron, y otros van camino a serlo, es fácil comprenderlos pero jodidamente imposible soportarlos, son gente…pero más pequeña.
En tu sección podías ganarte un poco de respeto, claro, te iba a costar muchas cosas y golpes…pero todo eso era mínimo cuando tenías que ir a vacacional. Si tú como alguien de débil presencia te sentías amenazado en tu sección por tus compañeros...imagínate que es compartir otra aula con la selección de lo más criminal del colegio. Hasta los que creías fuertes en tu sección se hacían la pichi frente a ellos.
Nadie quería ir a vacacional, por eso los más fuertes encontraban la forma de no hacerlo explotando el conocimiento de aquellos débiles que no sabían nada más que estudiar. Pobres “nerds”, envueltos en una terrible realidad.


Recuerdo un miércoles:
-“Profe”: Si alguien aún no comprende del todo, tiene la hoja de ejercicios para resolver en casa y practicar…
(Lamentos estudiantiles)
-“Profe”: …la hoja de ejercicios no tendrá nota, sólo la repasaremos mañana…
(Alegrías estudiantiles)
-“Profe”: …pero sí tomaré examen final el viernes.
(Regresan los lamentos, y más intensos)
-“Alumno”: ¡Profe!
-“Profe”: Qué pasa alumno.
-“Alumno”: No podré venir el viernes para el examen final.
-“Profe”: ¿Por qué alumno?
-“Alumno”: Tendré un accidente… (Con una sospechosa seguridad)
(Risas estudiantiles)
-“Profe”: ¿Y cómo sabes eso? (Irónico)
-“Alumno”: El jueves me tropezaré con algo y eso me dejará mal.
(Risas estudiantiles)
-“Profe”: Podrías dejar tropezarte y venir el viernes. (Sarcástico)
-“Alumno”: Y usted podría dejar de tomar el examen y yo no venir el viernes. (Con la misma seguridad)
(Continúan las risas)
-“Profe”: Pero esa decisión no sólo me afectaría a mí y mi agenda, sino también a tus compañeros y su humor. (Como tramando algo)
-“Alumno”: Como no dar el examen no sólo me afectaría a mí y mis calificaciones, sino también a mis padres y su humor. (Sigue seguro)
-“Profe”: Bien alumno, me has convencido.
-“Alumno”: Se lo agradezco.
-“Profe”: No tomaré el examen el viernes…lo tomaré el jueves.
(Odios estudiantiles)
-“Alumno”: No parece ser un buen trato pero está bien siempre que no sea viernes pues estaré realmente mal. (Como tramando algo)
-“Profe”: Bueno, entonces hasta mañana alumnos…mañana es el examen final…agradezcan a su compañero. (Tono burlón)
El jueves por la noche “el profe” empieza a revisar los exámenes, y se da con la sorpresa que sólo un alumno había aprobado el examen y con nota dieciocho, el resto ni siquiera pasaba el cinco…al día siguiente…viernes.
-“Profe”: La verdad estoy amargamente decepcionado de todos, este examen final era el más importante del año, lamentablemente a pocos les alcanza para aprobar el curso…debo ser honesto y aceptar que adelantar el examen final fue un error de mi parte, pero también acepto que lo compensé haciendo de la prueba algo sumamente sencillo. Aún así ninguno de ustedes ha sabido responder. (Es evidente su tono)
(Protestas estudiantiles)
-“Profe”: Es una pena la verdad, pero a muchos de ustedes tendré que ver en vacacional. (Sentencia)
- Resto de alumnos: ¡Recuperación! (Insistencia obligatoria y duradera)
-“Profe”: ¡No!, hoy se terminan las clases.
(Enojos y angustias estudiantiles)
-“Profe”: Entregaré sus exámenes para que los revisen. ¡A ver!, el único aprobado…el alumno “alumno”, venga a recoger su examen.
- Resto de alumnos: No ha venido.
-“Profe”: ¿No ha venido?
-Resto de alumnos: No, ha sufrido un accidente. (Desentendidos)

lunes, 31 de octubre de 2011

¿DÓNDE LO DEJÉ?

Mi sueño perenne de ser escritor - y con esto me refiero a la disciplina que invierte una persona para crear, elaborar, sufrir, obsesionarse con la inquietante idea de dominar un mundo paralelo no muy diferente al que padecemos - ha recorrido la senda de los maltratos, aplausos, risas, berrinches…y una infinidad de tratos ligados a la percepción estética y emocional que sugiere la felicidad y lo contrario (¿dadicilef?).
De niño sostenía un vínculo muy especial e inocente con mi locura, donde los días en que pasaba las tardes en mi patio, significaron el factor más importante en mi desarrollo como humano. Jugaba fútbol en compañía de mi pie izquierdo, o también con los juguetes (cómplices de mi locura), además andaba corriendo junto a mi Argos alrededor del gras, para luego lanzarme al piso y ser atacado por él con sus nobles mordidas.
Aunque eso no delata la máxima expresión de mi locura infantil, sí existía una costumbre que podría hacerlo. A muy temprana edad vivía emociones que; desde afuera suelen ser cotidianas y poco trascendentes, pero que desde adentro son intensas, justas y necesarias; eran manifiestas en soledad por medio de escritura.
Sea cualquiera la razón, una hoja en blanco ha sido punto de encuentro entre mis emociones abstractas y mis expresiones concretas, a través de tristes párrafos, enfermas frases, oraciones extrañas, cuentos incompletos, divertidas rimas, espontáneos dibujos y un aleatorio etcétera. Posteriormente envueltas en un papel, resultando una carta cuyo único destino era trasladar mis sentimientos al mundo exterior y luego desaparecer.
La desaparición de las cartas era motivo de una pequeña, y poco convencional, ceremonia. En el patio se encontraban unas maletas muy antiguas en moda y maltratadas por tiempo y clima, dentro de aquellas maletas (cada vez que no habitaba alguna rata) se veían algunos papeles y periódicos añejos e inservibles también, y la ceremonia consistía en ubicar mis cartas dentro de esas maletas, entre los escasos papeles, para luego coger un balde de agua y echar el contenido y más… hasta que la maleta esté completamente empapada y las letras o imágenes de mis cartas se degraden hasta combinarse con las de los papeles viejos.
Esta degradación era inevitable, se deshacía al mínimo contacto con mis pequeños dedos…sí, yo la terminaba por destruir. Aquella sensación era completa, similar a la satisfacción de haber cumplido, prolongado y fijado deseos esenciales, pequeños…pero siempre esenciales.
Esos fueron mis primeros trotes en la escritura, ya desde pequeño fabricaba realidades no muy lejanas, y como buen creador, procuraba arruinarlas para sentirme liberado, era un niño normal, y era normal hacer cosas como esas (Creo). Si lo hiciese ahora, ya adulto, terminaría por conseguir sentirme limitadamente omnipotente, realmente triste y completamente patético, por eso ya no busco maletas viejas para poner cartas y luego echarles agua.
Ahora escribo historias en hojas de Word, guardadas en una carpeta de nombre “Alguna vez”, que no mojaré nunca porque no quisiera causar cortos circuitos, pero no dejan de ser archivos que se acumulan al paso del tiempo, degradando sus letras y logrando confundirse entre sí.
Hoy escribo en el blog, letras que son de vez en cuando leídas, que nunca son determinantes porque simplemente no deberían serlo, pero que guardan la iniciativa de ser liberadora para el que las escribe. Pero sé que al paso del tiempo y del clima, van convirtiéndose en una biblia muy delgada y superficial, sin ninguna deidad que la avale, y sin ningún mensaje indeleble.
Y tanto como tantos, aparece la innegable pregunta: “¿dónde lo dejé?”…porque luego de la satisfacción de escribir, sin importar el destino (acuático, terrestre o virtual) de lo escrito… vuelvo a empezar.


viernes, 7 de octubre de 2011

“INEVITABLE” NI YO

“¿Describirme a mí mismo?, pero qué osada locura”. Pensamiento pertinente ante la proposición realizada, sinceramente nunca pienso en describirme a mí mismo, nunca con guiones, nunca directamente, nunca yo mismo.
Es posible que denote inconformismo con mi persona, odios, rencores, y creo que es normal, siempre, un soñador pretende más que su realidad, pues no me conformo con lo que soy y sé que puedo ser más, pero creo también en la naturaleza, que aunque podemos adaptarnos a un ambiente, es complicado cambiar aquello que Dios nos puso en los ojos.
Ser soñador no sólo implica ambición, ya que tiene doble filo, algunos de los soñadores más soñadores existentes, tienden a ser patéticos. El anhelo a ser alguien mejor seduce la idea de ser alguien bueno. (Mejor y bueno no son lo mismo)
Entonces queda claro que soy un soñador, ambicioso y patético…termino bien, termino mejor, y a veces hago el ridículo (Más que a veces).
¿Qué eres Jorge?
Soy divertido: Me burlo de mí mismo, eso hace reír a la gente.
Soy bueno: Involucro amor, sacrificio, obsesión y pasión a las cosas que me importan.
Soy sensible: Cada maldita letra que ven me duele en el alma.
Soy descuidado: Con las cosas que no me importan.
Soy un tonto: Si alguien debe serlo… soy yo.
Soy desinteresado: Me olvido del mundo y el mundo se olvida de mí.
Soy humano: Tan insignificante como tú.
Soy inteligente: No es un halago.
Soy sociable: Por desgracia.
Soy leal: Cuando estoy donde quiero estar.
Soy vengativo: Conmigo mismo.
Soy honesto y despiadado: Y miedozo.
¿Qué te gusta Jorge?
Que me sorprendan: Muero por lo inesperado.
Conversar: A muerte y paciencia.
La esencia del rock: Sin moda.
El café, las pastillas para dormir y el cigarro: Testifica mi hígado.
Escribir: Digo lo que quiero, escucho lo que anhelo, vivo lo que sueño.
A la frialdad epidérmica: Nunca el interior está más cálido.
Que me consientan: Me cansé de ver y criticar.
Morir por lo que vivo, con lo que vivo, aunque me lleve a la muerte, y viviré así hasta que me muera
¿Qué odias Jorge?
La palabra“egoísta”: Es una larga historia.
Que cueste tan poco lo que tanto me cuesta: Vivir
El nada que decir: Siempre lo hay...creo.
La intolerancia: Soy intolerante a los intolerantes.
La humildad y la soberbia: Son tan falsas y ridículas.
¿Qué sueñas Jorge?
Mil cosas: Para comenzar... todas.
¿A qué le temes?
A la decepción: Mía a quienes quiero, o de quienes quiero a mí.
Al mañana: Malo o bueno… no lo sé.
A la frialdad interna: Nunca el exterior está más frío.
A la rutina: Vivir para trabajar y no trabajar para vivir.
A hablar, hacer o vivir por las puras huevas: ¿Quién no?
A no distinguir: Palabras, emociones.
A tener razón: ¿Pesimista?
Al conformismo humano y el inconformismo social: Eso me describe muy bien.
Finalmente… ¿Quién eres?
Tengo la seguridad de saber quién soy, con el profundo temor de ser dominado completamente. Soy alguien que acepta las condiciones del mundo y de las personas con miles de preguntas y respuestas para elegir a las que me acerquen a la felicidad. Alguien que piensa que la felicidad sólo es posible de la piel para dentro, así que no hay nada material (La alimentación es interna) que me pueda satisfacer (La tranquilidad es de piel para afuera). Alguien que se ha matado por entender a la personas, pero que no ha conseguido nada. Que no es capaz de generar cambios prolongados, sólo efímeros como las risas. Alguien como el de abajo… en un mundo de mierda, muriendo por lo que vivía y amaba, por aquello que lo alejaba de ese mundo por un ratito… y que lo terminó de alejar para siempre porque era su destino.



«Sueña como si fueras a vivir para siempre. Vive como si fueras a morir hoy».

domingo, 18 de septiembre de 2011

“INEVITABLE” EL MUNDO Y YO

Como individuo despierto me acato a lo que me propone el mundo, cuando me golpea me… sobo, cuando me hace coquillas… río, no queda de otra, vivo lo que él quiere, cuando lo quiere, bajo todas sus condiciones. Pero como individuo que sueña, me tomo mi revancha.
Soñar es el único momento en el cual el mundo depende de nosotros. Le proponemos lo que nos provoca, le implantamos nuestras condiciones, explotamos nuestra ambición…porque cuando estamos contentos…dormidos somos felices, porque cuando tenemos miedo… dormidos nos aterrorizamos. Dormidos hacemos las cosas que se nos antojan, y lo que no podemos decir nunca… en los sueños lo gritamos.
Uno puede ser más feliz de lo que es, o más poderoso de lo que nunca fue. Las cosas, acciones o sensaciones imposibles, improbables y lejanas se convierten en realidad, porque los sueños también son reales, y porque ese mundo es totalmente tuyo y todas las cosas y personas también.
Matar sin ir a la cárcel, hablar sin discutir, hacer sin ser impedido… es tan grande la posesión que no cabe en uno mimo, y hasta perdemos el control. Todo, pero todo es superado por intensidad, necesidad y ambición.
Cuando soñamos el mundo se olvida de ti, y no puedes negar que tú te olvidas de él. Es una sensación increíble, tan increíble que al despertar te sientes miserable, limitado, frustrado. Maldices la realidad por no ser tan genial como la soñaste, y aunque seas el hombre más feliz sobre la faz de la tierra…sientes nostalgia al ver que el mundo despierto ya no depende de ti…que esa felicidad puede ser quebrantable.
Nuevamente lo eterno vuelve a ser efímero, lo predecible a ser aburrido, y lo impredecible más humano que nunca. Lo intenso baja su nivel, la ambición se esconde entre preguntas, esperas y respuestas. Tu suerte vuelve a estar echada y tú no la puedes levantar. Y el sumo cuidado a tus acciones y palabras tienen aleatorias repercusiones y solo tratas de ocultarte y tener cuidado.
Cuando escribo he de soñar, digo lo que quiero y hago lo que me provoca y tanta es la sensación que al terminar de escribir me encuentro en completa satisfacción física y mental. Llego a pensar que escribo para dejar de ser alguien…y dejar de ser yo, después que escribo siento: que LO DIJE, que LO HICE. Y cuando salgo al mundo ya despierto, voy contento sobre él, aliviado, sin ganas de decir ni hacer lo que ya dije… lo que ya hice. Y tengo fuerzas para invertir en lo que me importa, amo y necesita de mí.
Somos inevitables el mundo y yo porque nunca tendría sueños que anhelar si el mundo fuera perfecto para mí, y me ahogaría en el conformismo de no cumplir nada. Porque el mundo se aburriría de ser lo que es si yo dejara de soñarlo, y se ahogaría en la depresión de no querer nada él.

lunes, 12 de septiembre de 2011

"INEVITABLE" LO QUE ENCUENTRAS

Una de las tantas expediciones provocadas por mi soledad en el mundo exterior y casi real, en tiempos cuando me veía con la satisfactoria obligación de pasear a mi eterno Argos.
Aquella salida por la tarde me llevó a lo más recóndito de los alrededores de mi casa, caminando entre arena, piedras, basura y muchas cosas, siempre me ha encantando husmear aquello que el resto del mundo ignora por completo.
Siempre he creído, como muchos, que hay belleza también debajo de las piedras, dentro de los zapatos, en las cosas más extrañas y horribles, en las que no podemos ver ni tocar, y obviamente en lo bello.
Eso alimentaba mis ganas de caminar ojeando el piso, mientras mi Argos iba deliberadamente a hacer lo que tenía que hacer…así pude encontrar la pelada de una cabeza amuñecada. Víctima de un asesinato y abandonada a los ojos de despistados como yo.
Pedazos de cuerpo dispersos, combinado con la realidad de la naturaleza y los desechos manufacturados, graficaban un escenario horrible, envuelto en desprecio, tiempo, destino, espontaneidad, resultando algo realmente bello.



domingo, 4 de septiembre de 2011

“INEVITABLE” LOS QUE NO SABEN

Por simpleza, ahorro de palabras, evitar profundizar, olvido, y sobre todo imagen personal, sea cual sea la razón la mayoría de personas son incapaces de decir a primera instancia aquello que los envuelve día a día...o eso creo.
Sin embargo conozco personas que lo hacen sin dudar, que no sienten ningún tipo de presión social, ambiental o contextual, y aun cuando no lo hacen es porque hacen cosas mejores que lo demuestran.
Mi mamá es una persona que a lo largo de mi vida se ha matado por demostrar que me ama, y no contenta con ello, genera la necesidad de decírmelo cada día. Cuando limpia, cocina, lava, barre, ordena, mira televisión, escucha radio, baila rock and roll, y todas aquellas cosas simples que ella hace genial, siempre que entro en su panorama visual encuentra la forma de decir que me quiere mucho, y realmente no me canso.
Aunque le respondo con una sacada de lengua algo cachosa, ella ya sabe lo que quiero decir, y yo, dentro de mí, puedo respirar aire de tranquilidad al saber que alguien como ella no sólo me lo demuestra, sino que también me lo dice y dirá y no se cansará.
Hace tres o cuatro meses alguien se me acercó en la universidad, una suerte de estereotipo femenino forzado y ordinario (Se pueden imaginar mi entusiasmo después de la descripción), para preguntarme si mi nombre era Jorge y si podría llenarle una encuesta sobre el nivel académico de la escuela (La cual es absolutamente evidente)
Mientras me disponía a llenar la ficha, aquel estereotipo femenino forzado y ordinario osó preguntar sobre mi estado de ánimo (El cual no era de lo más divertido, puesto que tenía como dos horas esperando mi próxima clase), a lo que respondí con una amigable sonrisa: “yo ahora mismo me encuentro muy pero en serio muy enamorado de mi novia, a la cual extraño y me provoca enviarle un mensaje (de texto)”.
Le envié un mensaje diciendo que iba a almorzar a la espera de mi clase del jueves por la tarde, mientras que la cara de sorpresa del estereotipo femenino forzado y ordinario delataba que en un futuro no iba entregarme más una encuesta.
Al recordar eso llego a pensar que no tengo la menor idea de cuantas personas dicen querer o amar a alguien a primera instancia, o si no lo hacen porque no quieren espantar a alguien que están por conocer o algo relativo, o porque no se les ocurrió hacerlo, o porque no es su estilo… no tengo idea. A mí me provocó hacerlo y lo hice.
Y yendo por las ramas (Como buen chimpancé), siempre me he preguntado: ¿En verdad un anillo dorado sirve para que alguien se dé cuenta que amas a otra?, y aunque alguien lo vea ¿En verdad lo respetaría si esa persona no dice nada sobre eso?, ¿Sería igual de interesante conocer a alguien que tiene un anillo dorado puesto? ¿Perderías interés si alguien te ve con un anillo dorado o se entera qué significa? No lo sé.
Dudo que eso tenga importancia, si en realidad la función vital del anillo sea espantar al resto, pero sí creo que si alguien está profundamente enamorada de otra persona, no veo cuál es la dificultad en decirlo sea donde sea, sea a quien sea, sea como sea, sin miedo… ¿qué podríamos perder? Si ya ganamos (Amamos).
Yo tengo un anillo verde en mi dedo, y aunque ella y yo sabemos lo que significa, no creo que el resto del mundo lo sepa o entienda del todo, en realidad no es determinante si lo saben o no, pero si tengo la oportunidad de decirlo a primera instancia, lo haré.
Hola, mi nombre es Jorge y amo, pero en serio amo a mi madre, y le sacaré la lengua cachosa para fundamentar lo que digo.
Hola, mi nombre es Jorge y estoy muy, pero en serio muy enamorado de mi novia, y se lo diré siempre, y a ti te daré un fuerte apretón de mano para fundamentar lo que digo luciendo mi anillo verde.

domingo, 14 de agosto de 2011

AL ABRIR MI PAN

Ya cantaba Charlie García: “Solamente muero los domingos, y los lunes ya me siento bien”.
Siempre he creído al domingo el día más jodido de todos, donde cualquiera de los estados emocionales existentes se multiplica por diez, por ejemplo el aburrimiento (Mi caso) no es el mismo cuando es miércoles, u otro día de la semana, a cuando es domingo. (El aburrimiento un domingo por la tarde puede llevarme al suicidio… Ok, exagero).
Los domingos son una suerte de cansancio y aburrimiento. Cansancio ya sea porque tuve un sábado de diversión o trabajé duro durante la semana (La más escaza de las posibilidades); y de aburrimiento porque ese día el destino me pasa la cuenta por lo que viví en la semana. Como hoy, me resigno a extrañar lo que pasó durante la semana.
Hoy mi domingo ha sido terriblemente aburrido, para empezar desperté temprano cuando no debía hacerlo, pude tomarme la libertad de dormir bien, es un derecho universal despertar los domingos con la hora en dos dígitos y los minutos adormecidos, pero no fue así, no pude dormir mucho, tampoco el sueño que tuve era muy animado, sólo era yo sentado en una discoteca viendo como unos hombres hacían negocios ilegales en un rincón lo que me llevó a alejarme de ello poniéndome de pie sosteniéndome en algo, que resultó ser una fila de maniquíes, los cuales fueron cayendo uno a uno llamando la atención de la totalidad de personas presentes. Ya se imaginan el bochorno ilusorio que pude haber sentido en ese momento.
Mis ganas de dormir andaban encerradas dentro de mí en algún sitio, y debía liberarlo para poder sentirme más cómodo y descansado, y a pesar que encendí la televisión para ver el somnífero programa de Verónica Ayllón, justo en el momento en que ya estaba siendo poseído nuevamente por mi sueño…sonó mi celular (Gracias Movistar, saludos a su madres).
Me resigné a no dormir, así que luego del pertinente aseo mañanero y el desayuno, emprendo mi viaje al mundo mágico del internet. Lo primero que hice fue enviar un mensaje a mi novia, para hacerle saber indirectamente que yo andaba en línea y que me urgía una dosis de su personalidad para animar mi día. (¿Todo eso en un juazz?, dije indirectamente…)
Al rato ese mensaje dio sus frutos, quiero creer que sí, bueno, lo importante es que apareció y fue el único momento en este pestilente día en el cual compartí por medio de una ventana algo de diversión, ya sea pasando videos que habremos visto unas mil quinientas veces, o conversando para amenizar o aclarar cosas (Siempre resulta genial y oportuno departir con ella, más de lo que los dos podamos creer).
Lamentablemente lo genial no siempre es permanente, eso tuvo que terminar (Se iba a almorzar), así tuve que lidiar nuevamente con mi ingrata y aburrida compañía.
Almorcé a las cinco de la tarde, y fue la más trajinada actividad que tuve en el día, el resto de la tarde fueron efímeros vistazos y conceptos, donde vi un partido donde provocaba hacer un secuestro a los protagonistas. Me acordé de la inutilidad de la televisión peruana, donde pasea gente que tienen mucho que contar pero poco que decir y gente que tiene poco que contar y no dicen nada. (Aunque me alegró mucho saber que volverá Rosemary P.)
Hoy domingo extraño mucho el resto de días (Incluso otros domingos), y espero con ansias caerme muerto de sueño y despertar con un lunes que iniciará la esperanza de poder ver y hacer las pequeñas y grandes cosas que me hacen sentir vivo.
Anhelaré la mañana del lunes, porque al abrir mi pan me habré dado cuenta que, más que otro día… ese lunes no será domingo… ni mucho menos hoy día.



jueves, 21 de julio de 2011

¿TENGO O NO TENGO RAZÓN?

“Feliz el que no insiste en tener razón, porque nadie la tiene o todos la tienen” (Borges).



Esto se puede interpretar de novecientas cincuenta mil formas, pero más allá de interpretarla, voy a dejar que mi mente se extienda un poco… ya que está motivada.
Comenzaré por la verdad; bueno, creo que la verdad es única e imposible, es enorme e inaplicable, es absoluta e inhumana. La verdad en resumen es algo que no podemos alcanzar debido a su alto contenido de pureza y profundidad. No existe ningún tipo de traducción, de adaptación para nuestra cabeza, la verdad no puede ser manipulada mentalmente por el ser humano. El ser humano no está en condiciones de saberla, más sí de sentirla, entonces…
La verdad es una sensación interna e intensa. Es ese algo que nace de la boca del estomago y sube a la cabeza (Y no al revés como creen todos). La verdad nos hace sentir que tenemos razón, aunque distintas las razones, los motivos, las causas, todos tenemos la razón, porque esa sensación no es menos ni más importante que la de otro.
Todos tenemos razón, mientras sea un sentimiento…existe, es válido. Si las ponemos en una mesa y las comparamos, habrá conflicto, y si en ese conflicto olvidamos que la sentimos es porque sólo pensamos que la tenemos, y fundamentar la razón con la cabeza y no con los sentimientos (Donde nace), pierde sentido, no es tolerable, termina por ridiculizarnos, dividirnos, humillarnos.
La razón es una sensación, y más que imponerla sobre otra, debe desencadenarla, debe motivarla, debe excitarla. Debe ser capaz de generar sentimientos…por su génesis, por lo suyo, por lo nuestro… errante, intensa, sacrificada, valiente, cobarde, porque también es absoluta y variada en nuestro interior.
Feliz el que no insiste en tener razón, porque es una pérdida de tiempo, porque nadie la tiene o todos la tienen, porque no me importa eso, sino que la tengo, porque dejo que haga su trabajo, y la dejo en su sitio.
Porque la razón no es un concurso, es una motivación. Porque la razón no se agarra de los palos con otra, sino que la enamora, la seduce, para al final no sentir que la nuestra es única, sino que vivimos con la otra. Porque al final con la razón o las razones… no hay final...sé es feliz.



viernes, 15 de julio de 2011

QUISIERA

Quisiera que el mundo se deje de preocupar tanto por nosotros, porque no lo merecemos, nos creemos más importantes de lo que realmente somos, ojalá el mundo se dé cuenta de esto y nos ponga en nuestro sitio, ¿cuál es?...no lo sé, me preocupan otras cosas.
Quisiera poder explicarle a uno por uno que uno es tan bueno como otro y que otro es tan malo como uno, y que las personas en general no son malas ni buenas, simplemente atraviesan una crisis de humanidad.(Como dijeron por ahí)
Quisiera que todo el mundo se fije en que soy realmente especial y me ahorren el trabajo de demostrárselos, porque la verdad no tengo ningún interés en hacerlo. Es que ustedes no son capaces de saber lo que se pierden, como yo tampoco lo sé.
Quisiera que ese sueño que tuve, cuando tenía el poder de hacer posible el diseñarle a la gente el contexto de su felicidad, y que a cada uno le brote palabras tan reconfortantes y escondidas tan dentro de sí como: “Para alguien de mi edad, nada es más importante que el acuario donde morirá”, se haga realidad
Quisiera que el mundo deje de ser un teatro con un reparto deplorable, y se convierta en una película muda como las de Chaplin.
Quisiera más días así y no asá.
La verdad quisiera muchas cosas imposibles, y no son imposibles porque es complicado que todo el mundo sincronice en hacerlas realidad, sino que son imposibles porque yo lo quiero así.
Quisiera dormir sin ninguna dificultad y despertar con una.
Quisiera incendiar todos los relojes del mundo y ver a quien culpamos entonces.
Quisiera que la justicia sea ajena a un diccionario, ajena a la razón, ajena a cualquier interés o cálculo matemático, quisiera que todos los que merecemos justicia llevemos polos rojos, y los que no, blancos.
Quisiera que las personas se den cuenta que no hay nada más imbécil en el mundo (Puede que sí lo haya) que definir “libertad”.
Quisiera que me dejen terminar.
Quisiera que todos los que lean esto tengan idea de lo que quiero decir, porque no estoy dispuesto a explicárselos. Sí, por pereza.
Quisiera hacer lo que yo desee, pero no lo que quiera; quisiera que todo sea como lo pienso y no lo que pienso. Quisiera poder encontrar la forma de ser exacto.
Quisiera decir que hay quienes me importan mucho, pero hay otras que me importan más, pero otras por las que vivo.
Quisiera…encontrarle una explicación a todo...en fin.


EL ÁNGEL CAÍDO DIJO:

¡AU!


viernes, 24 de junio de 2011

APUNTEN: FIN

Cuando entré quise salir, cuando salí no quise volver, cuando volví quise salir, ahora ya salí y… desde el primer día estuve convencido que más allá del estorbo académico que implicaba ser un alumno, iba dispuesto a lidiar con las indigentes experiencias dentro y fuera del aula. Indigentes experiencias debido a su valor informal, espontáneo y sobre todo, cotidiano.
Aprendí mucho más con los profesores en silencio, el observar y reconocer a cada una de las personalidades que me rodeaban fue absolutamente inquietante, así que me tomé la molestia de indagar sobre cada de una de ellas.
Los conceptos son muchos, y de la única persona de la cual lanzaría uno es sobre mí mismo, soy un flojo y no describiré a uno por uno. Sin embargo, puedo decirles de manera general que hubo valores a destacar dentro del aula, la consideré y considero, el aula más variada y talentosa que me ha tocado compartir.
Un mosaico de culturas, comportamientos, ideologías, experiencias y etc. que muy al margen de iniciar los más impresionantes conflictos, ha aumentado el valor del aula, como una que jamás calló, que siempre sorprendió, que dejo con la boca abierta al resto, y que sin duda ha dejado un techo muy alto que será difícil de superar, y si es igualada o superada algún día, esta aula podrá darse el lujo de decir: “nosotros lo hicimos primero”
Quiero saludar a cada una de esas personalidades, sin excepción, y darle el reconocimiento de haber sido participes de esa aulita, y haber desencadenado una suerte de experiencias que quedarán en la memoria de quienes forman y no forman parte del aula.
Quiero agradecerle a cada uno de ustedes, que fuera de buena o mala, no hayan sido capaces de dejar una experiencia en mí, sino muchas.
Quiero agradecer a los personajillos que han compartido más que una tarea conmigo, y que a pesar de mi falta de memoria sumada a mi flojera, les doy el valor que se merecen desde la comodidad de mi silla. Aunque no las lleve en el alma ni el corazón por siempre, sé que muy al margen de mí, seguirán siendo las especiales personas que fueron, y eso es lo que vale.
Espero no verlos nunca en la cola de algún puesto de trabajo, ni menos tan seguido en cualquier parte, sólo espero que cada uno de ustedes termine haciendo eso que, más que darles para vivir, los haga sentir vivos.
Eso es todo creo, atrás quedaron la experiencias, en algunos quedarán las nostalgias, y en pocos las ganas de volver, en mí…quedará por siempre la flojera, y como dijo Churchill, este no es más que el fin de nuestro principio.
Así que fin, espero verlos dentro mil años, así tener un poco más para contar.


domingo, 22 de mayo de 2011

SIN BARRERA (Una deuda que tenía)

Aunque llegues a una etapa de tu vida donde alcances a tener la mayoría de tu tiempo bueno(Realmente bueno), hay una minoría, no menos importante, que delata necesidades emocionales, ajenas a lo primero, aunque a veces producidas por esa mayoría.
Hoy me he dado cuenta que en los últimos meses he conseguido y consolidado emociones importantísimas y determinantes para mi vida, pero que he perdido otras, siendo una de las más importantes la pérdida de un amigo.
Nunca nadie podrá decirme lo que él, porque él aun sin decir nada me lo dijo todo, siempre tuvo la forma perfecta para darme su más grande lección; “No existe barreras”, lo supe desde el día que le abrí mi puerta hasta el día en que cerré sus ojos, siempre lo tuve presente, y sobre todo, sentía en mi entraña que aquello era cierto.
Era cierto porque la relación con él era el mejor ejemplo, ese vínculo es inexplicable y ha quebrado tontas barreras de forma, origen y más tonteras. Nunca nadie entenderá el significado de la palabra sacrificio y haber gozado de ella como lo hicimos los dos, el hecho de llegar a casa luego de lidiar con el mundo y ser testigo de ver que, desde su primer día lleno de energía hasta el último tan débil, tuvo el amor de levantarse para moverme su intento de cola, y carajo, no soy capaz de explicarlo, pero me digno a decir que era el más profundo sentimiento de amor incondicional que nadie ha sido capaz de hacer por mí, es que nadie ha podido conmoverme durante diez años seguidos como lo hizo ese maldito.
Era cierto porque lo extraño como mierda, porque ya no lo escucho, toco, veo y huelo, porque nunca supe que la soledad merodeaba mi alma y la hacía sentir patética, inestable y miedosa, porque puedo salir al mundo y demostrar que estoy bien(Porque lo estoy), pero con la profunda pena en el alma de saber que cuando llegue a casa él no estará.
Porque siempre que llegaba mal él ha supo responder, porque cuando llego ahora quiero llorar el doble, porque mañana no querré llorar más, pues incluso mi llanto lo extraña, y no se atrever a salir si no se encontrará con él.
El momento de su último respiro lo asumí como adulto, me cargué el hecho de brindarle las comodidades que merecía como privilegiado a conocer un nuevo y mejor mundo. Después de brindarle como hombre eso que merecía, me puse a llorar como niño, a su costado, acariciándole la oreja como solía hacerlo, sabiendo muy bien que no volvería a pasar, y que ese sentimiento de no volver a estar juntos me hizo dar cuenta que sí existen barreras. (Anhelo equivocarme)

lunes, 9 de mayo de 2011

Mías o no

Desde pequeño el dinero para mí no tuvo mucha importancia. Viendo a todo el mundo desearlo, priorizarlo me causó curiosidad y cuando pude tener un poco, lo metí a mi boca y me supo de lo peor, lo puse en mi oído y obtuve un silencio perturbador, lo toque y era un simple papel, lo olí y seguía siendo un papel, finalmente lo vi y me di cuenta que todo el mundo tenía lo que yo.
Semejante ironía es la de querer tener algo para cambiarlo por otra cosa, tonta acción que opaca la creatividad humana para conseguir algo, y frustra la pasión por cumplir sueños (No tan lejanos…tampoco cercanos) y todo termina por ser un simple proceso superficial.
Respeto a aquellos que mueren para conseguirlo, pero los odio cuando no saben qué hacer con él, me causa desesperación los que sobrevaloran y hacen un sobresfuerzo para conseguirlo, cuando es totalmente innecesario, porque las cosas que realmente importan son justas, sencillas y no muy caras.
Odio tener que admitir que he priorizado oportunidades que exigen la acción de intercambio, limitando mi creatividad a poder conseguirlo todo independiente, honrada y locamente, y sobre todo, frustrando mi pasión y transformarla en una decisión coherente.
Soy responsable y soy común, y me he perdido algo que hasta hace unos meses era imperdible para mí, me siento coherente por acatar una buena decisión económica a fin de invertir en otra cosa, pero no me siento feliz, ¿es acaso ese el sentimiento de maduración que tanto anhelé?, espero que mi paciencia haga su trabajo y, que un futuro no muy lejano…y no muy cercano, pueda cosechar lo sembrado. (¿Hasta mi forma de expresar es común?)
Sentiré el remordimiento interno de haberme perdido algo que era único. Sé que si mi “yo niño”, se encontrara con mi “yo actual”, el primero lo agarraría de cachetadas y le diría, ¡tonto tonto tonto!... pero sé que al final mi “yo actual” reprendería a mi “yo niño” por irresponsable. (¿Quién lo diría?).
Hoy tengo veinticuatro años y me siento más lejos y más cerca, y en forma general, si todo sale como planeo y deseo… es posible que mi pasión se regenere de otra forma, con otra motivación, es posible que ya esté reorientada…aunque aún sienta cachetadas mías o no.
PS: VAMOS ESCARABAJITO

lunes, 18 de abril de 2011

¡Hey Jorge!

La producción de emociones aunque internas tienen su origen en el exterior, desde afuera con el aire, hasta al borde como la piel. Semejante a la vida oxigenada de un balón de fútbol. Recuerdo la vez que era pequeño, me dejaron una tarea, la presentación de una lámina de los precursores del Perú, vaya tarea, sólo era comprar una lámina en doña Jovita, lo que me costaría unos cincuenta céntimos además de unos pasitos de camino. Siempre he sido una persona que trata de hacer cosas diferentes y ponerle su sello a cada una, bueno, está bien, olvidé la tarea, así que en la noche tomé mi libro y empecé a dibujar a cada uno de los precursores, cuatro en total, no quiero pecar de soberbio, pero acepto que los dibujos, para un niño de cuarto grado, estuvieron bien, limpios y parecidos. Puede que haya sentido orgullo de mí mismo, hasta había imaginado la sorpresa de la profesora ante mi talento para dibujar y luego poder demostrarle a mi mamá que era bueno para algo y darme algún elemento de afecto orgulloso. Bueno voy al colegio, esperando que me llamen para la presentación del trabajo, todos entregaban sus láminas de cincuenta céntimos compradas en otras doñas jovitas. Llega mi turno, voy frente al aula y le doy mi trabajo, ella lo mira y su cara, con arrugas probablemente castigo de Dios por ser tan mala, cambió a maldad y me dijo que ella no pidió dibujos, pidió lámina, que era un tonto, rompiendo mi dibujo, jalándome la patilla y haciéndome llorar frente a todos. Fue traumático eso, acepto haber pensado lo peor de mi profesora, pues no dudo que lo haya merecido, pero también pensé sobre mí y también me chanqué, creí lo que dijo, sí soy un tonto, ¿qué pasó por mi cabeza?, era tan fácil comprar una lámina y sólo perder cincuenta céntimos y no lágrimas… regresé a casa y no le dije nada a mi mamá porque no quería decirle, mamá soy un tonto, y convencerla de eso. En serio me di duro, me sentí mal, y desarrollé así una profunda inseguridad, aparte de mi x en el cerebro, y temo hasta ahora no ver las cosas que me piden, me estresa mucho eso, ya sea con trabajos o con cosas de la vida, temo que cuando mi papá me dé una orden, yo la haga mal, no me golpearía como la profesora, pero sí me sentiría tonto otra vez. Temo cuando mi mamá me manda a comprar medio kilo de pollo y yo llegue con carne, no lo haría pero lo pienso y pienso que si lo hago soy un tonto y debo auto flagelarme. Sobre todo, temo querer ayudar alguien y termine por confundir más las cosas…me da mucho miedo saber que las cosas que pueden venir de mí tienen buenas intenciones pero terminen por fastidiar más, y eso me hace sentir recontra mal. Sigo siendo tonto, sigo volando, sigo pensando que el gnomo de mi escritorio me habla, pero es por miedo a ser normal, que tengo los pies en la tierra, o que el gnomo es un portalapiceros. Es menos doloroso saber que el problema es mío, que es porque así soy y que sólo quede en buenas intenciones mal efectuadas, pero me harta a veces, mucha veces quisiera que funcionen, que me entiendan, que me digan, Jorge entiendes y tienes razón, sí Jorge, eso es lo que realmente importa. Pero no va a pasar porque soy un tonto y me esfuerzo por serlo, porque de mis mil tonterías, novecientas hacen reír, lo que me hace sentir bien por dentro. Y las otras cien restantes me hacen sentir mal y lamentarme por mí.

Novia, confía en mí y te amo y eternamente y lo siento.
Hey papá, mamá, hermanos, argos, sobrinos son importantes para mí y lo siento.
Profesora de tercer grado, espero haya muerto, ok no, sólo una enfermedad terminal. Ok no, igual no era para tanto, pudo pedirme los cincuenta céntimos para que usted vaya a comprar la lámina a doña Jovita, se lo habría dado con intereses.
Jorge, ¡tonto!... tranquilo = )





martes, 1 de marzo de 2011

Más allá de ser feliz no estoy feliz.

Recuerdo cuando era niño, tuve la virtud de ser solitario y la maldición de congestionar necesidades, sentimientos y anhelos, lo recuerdo porque me sigue pasando.
Mi padre es una persona muy importante en mi vida, se sacó la mugre literalmente para que no nos falte nada, consiguió hacerse de mil quinientos trabajos para lograrlo, lo que significó una ausencia justificada en casa. Mientras yo en casa disfrutaba de los aporte materiales que él hacía posible, tenia aún la necesidad de poder compartir un juego con él, me hubiera gustado que de todas las pelotas que él me regaló, en al menos una me haya dicho hay que jugar hijo. He jugado fútbol con millones de personas, me he roto la pierna más de una vez y he sido participe de las peleas más épica jugando al fútbol, en ninguna mi padre pudo ver manejar la zurda que yo tenía. Es raro que a pesar de jugar millones de minutos al fútbol con millones de personas, y haber marcado goles hasta de escorpión, todavía quiera jugar con mi padre, todavía sienta que el fútbol no tiene gracia si no pateo la misma pelota con mi viejo. Estoy seguro que si él me dijera ahora mismo Hijo vamos a jugar fútbol, correría sin pensarlo, como también estoy seguro que nunca se lo diré yo.
Yo soy el tercer hermano de cuatro, el mayor me lleva diez años, es un tiempo significativo de diferencia, ya que mientras yo pensaba en jugar, él ya pensaba en enamorar, así que el tiempo otra vez no me fue favorable, recuerdo pocas veces haber compartido un juego con él, más eran las bromas que él me hacía como hermano menor, las cuales aún me parecen graciosas porque son frecuentes. Mi hermano de alguna forma se convirtió en la figura paterna que mi padre dejaba vacía mientras trabajaba. Una vez me decepcionó y me sentí muy mal, pero a pesar de ellos y con más razón ahora, sé que todo abrazo que le doy más allá de fraternal es paternal y que si alguna vez me decepcionó fue como hombre y no como alma y corazón.
Mi más grande decepción fue conmigo mismo, siempre he quedado inmóvil cuando Dios me presentaba oportunidades, siempre he tomado el camino incorrecto, el pesado, el jodido, siempre fui consciente que algún día esto dañaría mi alma y mi corazón, pero me enamoré y mandé a la mierda todo, incluso a mí mismo. Por cosas que pasaron, pérdidas y ganancias, cambié mi modo de vivir y me siento de puta madre con todo ahora, soy feliz a pesar de no estarlo, porque más allá de cualquier problema está aquello inexplicable que nos consume para bien, y que creemos originado por Dios a través de una bendición, a través del amor.


Más allá que exista el fútbol yo quise jugar con mi padre, más allá que exista la hermandad quiero a mi hermano como otro padre y más allá que una herida está el profundo amor que ahora siento.
Más allá que no pude jugar con él no rechazaría si me lo pide, más allá que mi decepción aún lo siento padre, más allá de lo que pasó lo que está pasando le saca la mierda a lo demás.
Más allá de mí está la fuerza que nunca tuve para pedirle jugar conmigo, más allá de mí está el corazón que no tuve para ver lo que también había, más allá de la herida está el amor que nunca me tuve y que pensé haber logrado.


Te odio fútbol, te odio decepción, te odio herida.
Te amo papá, Te amo hermano, Te amo novia
Más allá de ser feliz no estoy feliz.


viernes, 21 de enero de 2011

SOY JORGE Y TENGO LOS PIES TÍMIDOS

Nací con medias, cuando era invierno mi pies no veían la luz, cuando era verano la luz era inevitable porque mis medias tenían hueco, porque eran muy delgadas, porque bueno las doblaba a medio pie y los escondía debajo de la mesa.
La timidez de mis pies suele ser uno de las tantas patéticas miserables de mi diario vivir, y se desprende de ahí una de las infinitas graciosas cualidades de mi persona, Jorge tiene una frontera divisoria en el color de la piel marcada en su pierna, por encima del pie, haciéndole parecer a un helado de lúcuma con vainilla con forma de pierna o también a cualquiera del más extraño de los thundercats.
No le encuentro explicación al hecho de andar con medias las 23 horas y 40 minutos del día (Créanme, no me baño con medias), puede que sea el hecho de mi poco interés al salir de casa, o también a una costumbre a la que no tomé importancia en determinada etapa de mi vida. Pero en la actualidad no me avergüenza decir que me da vergüenza mostrar mis pies, muy por el contrario me siento orgulloso en ostentar esta cualidad.
Mostrar mis pies en público requiere un proceso de confianza y adaptación al ambiente, por ejemplo en la playa, debo esperar que todo el mundo mire al mar para rápidamente sacarme las zapatillas y esconder mis pies en la arena, de sólo pensarlo empiezo a reír. Bueno también mi confianza está ligada al contexto humano, es como un aspecto ligado al pudor, sí, eso también es gracioso.
Sin embargo esta extraña timidez de mis pies es poco relevante si acaso equivale a encontrar comodidad, hay días en los que duermo sin medias, hay días en que los muestro por cámara web, y aunque sólo fue una vez, fue una vez muy graciosa, como también habrá días en los que andaré por la playa con sandalias porque la timidez de mis pies no importa cuando la extroversión de mi alma se apodera a mí.
Espero tener mi pie a la misma tonalidad de piel que el resto de mi pierna, aunque sea uno estará bien, ok esto también sería gracioso. Juazz

DIOS ES TAN IDIOTA EN DARNOS AMOR, Y NOSOTROS TAN HUMILDES EN DEVOLVÉRSELO.

Estos últimos meses he podido resumir mi vida en el más fantástico rollercoaster jamás vivido, y me ha llevado a conocer emociones y sentimientos, que más que hacerme madurar, me han llevado a la experimentación de todas las intensas cachetadas a mi alma, corazón y mente y ver más allá de lo que es correcto o justo.
Tengo en mí la intención total de subirme al carrito, dejando la conducción al mismo destino, destino independiente pero seleccionado. Estoy dispuesto a compartir cada uno de mis vivencias con ese destino recortado, y lo he demostrado a lo largo de estos pocos meses.
Estos meses he sido capaz de volcar los más incondicionales sentimientos a ella, he sido capaz de traducir mis ideas locas sentimentales para dárselos y ella, que con su peculiar forma de recibirlo, ha logrado con total casualidad e inconsciencia, hacerme el hombre más importante y feliz de este planeta y otros más.
He sabido admitir gracias a ella, también con esa casualidad e inconsciencia, que más allá de todo adjetivo hay un sustantivo que logra ser la fuerza y presencia que da un sentido, antes poco aceptado por mí. Es acaso bueno reconocer también que al margen de todas las propuestas perceptibles que nos delata el amor, más importante es aquella que por miedo o risa nos negamos a ver, esa que es capaz de mandar todos los adornos, complejos, dolores a la mierda para quedarnos con la más simple y necesaria palabra…”tú”
Es acaso difícil admitir que ese simple “tú” exige los más indiscretos sacrificios que a larga más que una acumulación de frustraciones, terminan por convertirse en la ansiada tranquilidad para los dos. Es bueno saber a pesar de existir millones de distintas formas de amar, ninguna significa evadir la responsabilidad de amar.
Hoy puedo darme cuenta que todo lo que me pasó me hizo reaccionar el amor independiente y común que siento por las personas que se vieron involucradas, mi papá, mi mamá, mis hermanos, mi sobrino, y que por ellos fui capaz de aguantar mi tristeza y sacar a flote la fuerza que en ese momento hubiera sido imposible ver si acaso no tenía a mi lado a esa chica.
Vivo cada espacio de mi vida con sumo cuidado, con el alboroto de ideas que pueda tener sin exteriorizarlo, porque mientras menos cosas, ideas o personas haya, más sencillo es volcar aquél complejo sentimiento. Estoy aferrado a las cosas que antes no pude o no quise ver, pero que ahora intento vivir a mil, con ayuda. Eso no me cambió, pero me hizo mejor.
Quizá no resuelva nada con esto, no me mataré haciéndolo, sólo amaré porque no quiero pensar que Dios es tan idiota en darnos amor y nosotros tan humildes en devolvérselo, ni tampoco que Dios es tan humilde en darnos amor y nosotros tan idiotas para devolvérselo, sino que Dios es tan genial de darnos una oportunidad y nosotros tan humanos para aprovecharla. Y creo aprovechar la idea de amar a los que quiero amar, y amar a la que quiero amar.
En cuestión del amor no quiero agregar más ni quitar nada... todo está bien, “Fin del tema” =]




domingo, 9 de enero de 2011

SHH

Es muy posible que el año 2010 sea un año inolvidable de mi vida, por un rollercoaster de cosas que han dado los más novedosos e intensos empujones en mi pecho, que hoy tomo en cuenta y asumo con total naturalidad. (Yo)
Tengo en cuenta hoy nuevamente que este espacio no es más que el medio para expresar lo que jamás dije, porque me es difícil hacerlo o porque no lo veo conveniente, sin embargo regalo mis candentes sentimientos traducidas en frías letras, con la finalidad de decirme a mí mismo…”Lo dije”.
Hoy siento la frustración de no poder mirar sus ojos y decirle lo muy feliz que me siento por haberla tenido a mi lado, hoy siento otra frustración de no poder mirar sus ojos y decirle lo muy triste que me siento porque no podré mirarlos más.
Me aqueja un remordimiento gigantesco cuando me cierro en la idea: “es imposible que pase algo, porque lo que tengo no se irá en corto plazo”, pero la vida hace añicos mi limitada sensación y me enseña que las cosas no siempre dependen de ti, y que muy pocas veces se te van de las manos.
Ese remordimiento no es más que el haber perdido oportunidades únicas en la VIDA, tan cercanas al cambio radical propuesto por el destino. ¿Mi destino?, quizá no, el de ella sí, parece que sí, su cortísimo destino dentro del globo azul se cumplió (eso creo), pero afectó al de muchas personas, afectó mi destino.
La idea de no querer que crezca era muy genial, tenerla como siempre la vimos, nos habría alegrado mucho, pero sabiamos que eso no se puede, al menos yo, no podía evitar que no crezca, entonces quería verla crecer, estaba dispuesto a compartir cada uno de los instantes que me habría puesto el destino con ella. Y ese sentimiento de disposición se fue, porque finalmente ella nos cumplió el deseo que no crecer nunca más.
Me encantaría poder decirlo todo en su carita de nemo, pero no existe medio que me haga sentir seguro que mi mensaje le ha llegado. Pero me aferro a lo intangible como posibilidad cerebral y sentimental de expresión, de encontrarle un significado y poner todo de mí en cada una de las oportunidades que me brinda el destino, en este caso mi destino.
Me aferro a esa intangibilidad porque hay otras que me llenan de felicidad, y que tendré como meta la eternidad (Yo) de las mismas, con gotas de entusiasmo, entraña, amor, error, pero basadas en las buenas intenciones de convivir con ellas.
Hoy encuentro en el vacío que has dejado en mi alma una deuda conmigo mismo, que será pagada por cada segundo con paciencia, fuerza y esperanza a las cosas que, jamás quise o creí encontrar a estas alturas de mi vida, pero que disfruto con sinceridad.
Hoy te soy sincero y digo que seguiré llorando por ti, pero que esos llantos, sin tristeza, no hacen más que empujar mi pecho para agrandar y entusiasmar la deuda que tengo conmigo, que me hace sentir vivo y seguir estándolo con las oportunidades tangibles e intangibles que, por sobre mí, sabré aprovechar.

Estrella Marina.