La producción de emociones aunque internas tienen su origen en el exterior, desde afuera con el aire, hasta al borde como la piel. Semejante a la vida oxigenada de un balón de fútbol. Recuerdo la vez que era pequeño, me dejaron una tarea, la presentación de una lámina de los precursores del Perú, vaya tarea, sólo era comprar una lámina en doña Jovita, lo que me costaría unos cincuenta céntimos además de unos pasitos de camino. Siempre he sido una persona que trata de hacer cosas diferentes y ponerle su sello a cada una, bueno, está bien, olvidé la tarea, así que en la noche tomé mi libro y empecé a dibujar a cada uno de los precursores, cuatro en total, no quiero pecar de soberbio, pero acepto que los dibujos, para un niño de cuarto grado, estuvieron bien, limpios y parecidos. Puede que haya sentido orgullo de mí mismo, hasta había imaginado la sorpresa de la profesora ante mi talento para dibujar y luego poder demostrarle a mi mamá que era bueno para algo y darme algún elemento de afecto orgulloso. Bueno voy al colegio, esperando que me llamen para la presentación del trabajo, todos entregaban sus láminas de cincuenta céntimos compradas en otras doñas jovitas. Llega mi turno, voy frente al aula y le doy mi trabajo, ella lo mira y su cara, con arrugas probablemente castigo de Dios por ser tan mala, cambió a maldad y me dijo que ella no pidió dibujos, pidió lámina, que era un tonto, rompiendo mi dibujo, jalándome la patilla y haciéndome llorar frente a todos. Fue traumático eso, acepto haber pensado lo peor de mi profesora, pues no dudo que lo haya merecido, pero también pensé sobre mí y también me chanqué, creí lo que dijo, sí soy un tonto, ¿qué pasó por mi cabeza?, era tan fácil comprar una lámina y sólo perder cincuenta céntimos y no lágrimas… regresé a casa y no le dije nada a mi mamá porque no quería decirle, mamá soy un tonto, y convencerla de eso. En serio me di duro, me sentí mal, y desarrollé así una profunda inseguridad, aparte de mi x en el cerebro, y temo hasta ahora no ver las cosas que me piden, me estresa mucho eso, ya sea con trabajos o con cosas de la vida, temo que cuando mi papá me dé una orden, yo la haga mal, no me golpearía como la profesora, pero sí me sentiría tonto otra vez. Temo cuando mi mamá me manda a comprar medio kilo de pollo y yo llegue con carne, no lo haría pero lo pienso y pienso que si lo hago soy un tonto y debo auto flagelarme. Sobre todo, temo querer ayudar alguien y termine por confundir más las cosas…me da mucho miedo saber que las cosas que pueden venir de mí tienen buenas intenciones pero terminen por fastidiar más, y eso me hace sentir recontra mal. Sigo siendo tonto, sigo volando, sigo pensando que el gnomo de mi escritorio me habla, pero es por miedo a ser normal, que tengo los pies en la tierra, o que el gnomo es un portalapiceros. Es menos doloroso saber que el problema es mío, que es porque así soy y que sólo quede en buenas intenciones mal efectuadas, pero me harta a veces, mucha veces quisiera que funcionen, que me entiendan, que me digan, Jorge entiendes y tienes razón, sí Jorge, eso es lo que realmente importa. Pero no va a pasar porque soy un tonto y me esfuerzo por serlo, porque de mis mil tonterías, novecientas hacen reír, lo que me hace sentir bien por dentro. Y las otras cien restantes me hacen sentir mal y lamentarme por mí.
Novia, confía en mí y te amo y eternamente y lo siento.
Hey papá, mamá, hermanos, argos, sobrinos son importantes para mí y lo siento.
Profesora de tercer grado, espero haya muerto, ok no, sólo una enfermedad terminal. Ok no, igual no era para tanto, pudo pedirme los cincuenta céntimos para que usted vaya a comprar la lámina a doña Jovita, se lo habría dado con intereses.
Jorge, ¡tonto!... tranquilo = )
Novia, confía en mí y te amo y eternamente y lo siento.
Hey papá, mamá, hermanos, argos, sobrinos son importantes para mí y lo siento.
Profesora de tercer grado, espero haya muerto, ok no, sólo una enfermedad terminal. Ok no, igual no era para tanto, pudo pedirme los cincuenta céntimos para que usted vaya a comprar la lámina a doña Jovita, se lo habría dado con intereses.
Jorge, ¡tonto!... tranquilo = )
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