Es que no es difícil darse cuenta, inconscientemente las aceptamos pero literalmente las negamos, y un ejemplo claro es la popular frase: “En las buenas y en las malas”, cualquiera que no haya pensado, dicho o sentido eso como justificación, base o pretexto para la amistad, no es de este planeta, o porque tiene un concepto de amistad mucho más perturbado que el mío.
“En la buenas y en malas”, suele ser la más cercana definición de amistad, para referirse a ella como la voluntad propia de acompañar acontecimientos emocionales que afectan directamente al amigo. Sin embargo, esa presencia literalmente reconfortante y honestamente cuestionable no es más que la aceptación de una presencia acompañante en un contexto originado por todo menos por el amigo, quiero decir desde mi patética percepción, aunque es posible que un amigo esté en la mayoría de hechos importantes de tu vida, es poco probable la participación en el origen en uno de los hechos.
Creo que Borges contó una vez que tenía un amigo quien solía frecuentar y que poco tiempo después éste amigo se casó, y aunque esa amistad fue diluyendo sus visitas, a “creo que Borges” no le disgustaba el hecho, al contrario, lo aceptaba como algo normal, pues si su amigo no era capaz ni de recordar que era casado menos iba a recordar que tiene un amigo.
Desde muy pequeño había aceptado otra frase sobre amistad, a la cual tuve que agregarle algo para poder estar de acuerdo completamente. “La amistad es para siempre, pero no siempre”, quiero decir que a diferencia del amor, la amistad no requiere regularidad para que sea mejor o peor, que no va a crecer ni va disminuir, o alguien es tu amigo o no, más allá de “pata”, “compañero” y etc. la amistad es algo más pero no tanto.
El amigo es alguien con quien compatibilizas y, en casos extremos y nada obligatorios, confías, pero nada más, no tiene los miedos, compromisos, las luchas por evolucionar o adecuar actitudes, costumbres, sorpresas, que requiere el amor. Cuando un amigo hace algo por ti sabes que tienes un amigo, pero cuando un enamorado, novio o esposo hace algo por ti, sabes que tienes un enamorado, novio o esposo. Y si dices, piensas o sientes que no hay diferencia y resulta ser lo mismo en intensidad, entonces estás más perturbado que yo.
En la amistad el amigo siempre va a ser amigo hasta que acabe el universo o vivan en distintos, pero en el amor o eres enamorado o novio o esposo, pero no todas porque eso sí requiere una lucha cotidiana porque es factible a la evolución obligatoriamente en el mismo universo.
No quiero poner la amistad por debajo del amor, es redundante, ya estaba así antes de escribir el blog, y tampoco quiero descartar la idea de que los amigos pueden ser enamorados, novios o esposos y viceversa. Sólo quiero decir que la amistad sí es importante, pero no creo que debamos esperar mucho de ella, si lo hiciéramos y nos lleváramos una decepción, nos molestaríamos contra la naturaleza de las personas, o de gente insensible como yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario