domingo, 18 de septiembre de 2011

“INEVITABLE” EL MUNDO Y YO

Como individuo despierto me acato a lo que me propone el mundo, cuando me golpea me… sobo, cuando me hace coquillas… río, no queda de otra, vivo lo que él quiere, cuando lo quiere, bajo todas sus condiciones. Pero como individuo que sueña, me tomo mi revancha.
Soñar es el único momento en el cual el mundo depende de nosotros. Le proponemos lo que nos provoca, le implantamos nuestras condiciones, explotamos nuestra ambición…porque cuando estamos contentos…dormidos somos felices, porque cuando tenemos miedo… dormidos nos aterrorizamos. Dormidos hacemos las cosas que se nos antojan, y lo que no podemos decir nunca… en los sueños lo gritamos.
Uno puede ser más feliz de lo que es, o más poderoso de lo que nunca fue. Las cosas, acciones o sensaciones imposibles, improbables y lejanas se convierten en realidad, porque los sueños también son reales, y porque ese mundo es totalmente tuyo y todas las cosas y personas también.
Matar sin ir a la cárcel, hablar sin discutir, hacer sin ser impedido… es tan grande la posesión que no cabe en uno mimo, y hasta perdemos el control. Todo, pero todo es superado por intensidad, necesidad y ambición.
Cuando soñamos el mundo se olvida de ti, y no puedes negar que tú te olvidas de él. Es una sensación increíble, tan increíble que al despertar te sientes miserable, limitado, frustrado. Maldices la realidad por no ser tan genial como la soñaste, y aunque seas el hombre más feliz sobre la faz de la tierra…sientes nostalgia al ver que el mundo despierto ya no depende de ti…que esa felicidad puede ser quebrantable.
Nuevamente lo eterno vuelve a ser efímero, lo predecible a ser aburrido, y lo impredecible más humano que nunca. Lo intenso baja su nivel, la ambición se esconde entre preguntas, esperas y respuestas. Tu suerte vuelve a estar echada y tú no la puedes levantar. Y el sumo cuidado a tus acciones y palabras tienen aleatorias repercusiones y solo tratas de ocultarte y tener cuidado.
Cuando escribo he de soñar, digo lo que quiero y hago lo que me provoca y tanta es la sensación que al terminar de escribir me encuentro en completa satisfacción física y mental. Llego a pensar que escribo para dejar de ser alguien…y dejar de ser yo, después que escribo siento: que LO DIJE, que LO HICE. Y cuando salgo al mundo ya despierto, voy contento sobre él, aliviado, sin ganas de decir ni hacer lo que ya dije… lo que ya hice. Y tengo fuerzas para invertir en lo que me importa, amo y necesita de mí.
Somos inevitables el mundo y yo porque nunca tendría sueños que anhelar si el mundo fuera perfecto para mí, y me ahogaría en el conformismo de no cumplir nada. Porque el mundo se aburriría de ser lo que es si yo dejara de soñarlo, y se ahogaría en la depresión de no querer nada él.

lunes, 12 de septiembre de 2011

"INEVITABLE" LO QUE ENCUENTRAS

Una de las tantas expediciones provocadas por mi soledad en el mundo exterior y casi real, en tiempos cuando me veía con la satisfactoria obligación de pasear a mi eterno Argos.
Aquella salida por la tarde me llevó a lo más recóndito de los alrededores de mi casa, caminando entre arena, piedras, basura y muchas cosas, siempre me ha encantando husmear aquello que el resto del mundo ignora por completo.
Siempre he creído, como muchos, que hay belleza también debajo de las piedras, dentro de los zapatos, en las cosas más extrañas y horribles, en las que no podemos ver ni tocar, y obviamente en lo bello.
Eso alimentaba mis ganas de caminar ojeando el piso, mientras mi Argos iba deliberadamente a hacer lo que tenía que hacer…así pude encontrar la pelada de una cabeza amuñecada. Víctima de un asesinato y abandonada a los ojos de despistados como yo.
Pedazos de cuerpo dispersos, combinado con la realidad de la naturaleza y los desechos manufacturados, graficaban un escenario horrible, envuelto en desprecio, tiempo, destino, espontaneidad, resultando algo realmente bello.



domingo, 4 de septiembre de 2011

“INEVITABLE” LOS QUE NO SABEN

Por simpleza, ahorro de palabras, evitar profundizar, olvido, y sobre todo imagen personal, sea cual sea la razón la mayoría de personas son incapaces de decir a primera instancia aquello que los envuelve día a día...o eso creo.
Sin embargo conozco personas que lo hacen sin dudar, que no sienten ningún tipo de presión social, ambiental o contextual, y aun cuando no lo hacen es porque hacen cosas mejores que lo demuestran.
Mi mamá es una persona que a lo largo de mi vida se ha matado por demostrar que me ama, y no contenta con ello, genera la necesidad de decírmelo cada día. Cuando limpia, cocina, lava, barre, ordena, mira televisión, escucha radio, baila rock and roll, y todas aquellas cosas simples que ella hace genial, siempre que entro en su panorama visual encuentra la forma de decir que me quiere mucho, y realmente no me canso.
Aunque le respondo con una sacada de lengua algo cachosa, ella ya sabe lo que quiero decir, y yo, dentro de mí, puedo respirar aire de tranquilidad al saber que alguien como ella no sólo me lo demuestra, sino que también me lo dice y dirá y no se cansará.
Hace tres o cuatro meses alguien se me acercó en la universidad, una suerte de estereotipo femenino forzado y ordinario (Se pueden imaginar mi entusiasmo después de la descripción), para preguntarme si mi nombre era Jorge y si podría llenarle una encuesta sobre el nivel académico de la escuela (La cual es absolutamente evidente)
Mientras me disponía a llenar la ficha, aquel estereotipo femenino forzado y ordinario osó preguntar sobre mi estado de ánimo (El cual no era de lo más divertido, puesto que tenía como dos horas esperando mi próxima clase), a lo que respondí con una amigable sonrisa: “yo ahora mismo me encuentro muy pero en serio muy enamorado de mi novia, a la cual extraño y me provoca enviarle un mensaje (de texto)”.
Le envié un mensaje diciendo que iba a almorzar a la espera de mi clase del jueves por la tarde, mientras que la cara de sorpresa del estereotipo femenino forzado y ordinario delataba que en un futuro no iba entregarme más una encuesta.
Al recordar eso llego a pensar que no tengo la menor idea de cuantas personas dicen querer o amar a alguien a primera instancia, o si no lo hacen porque no quieren espantar a alguien que están por conocer o algo relativo, o porque no se les ocurrió hacerlo, o porque no es su estilo… no tengo idea. A mí me provocó hacerlo y lo hice.
Y yendo por las ramas (Como buen chimpancé), siempre me he preguntado: ¿En verdad un anillo dorado sirve para que alguien se dé cuenta que amas a otra?, y aunque alguien lo vea ¿En verdad lo respetaría si esa persona no dice nada sobre eso?, ¿Sería igual de interesante conocer a alguien que tiene un anillo dorado puesto? ¿Perderías interés si alguien te ve con un anillo dorado o se entera qué significa? No lo sé.
Dudo que eso tenga importancia, si en realidad la función vital del anillo sea espantar al resto, pero sí creo que si alguien está profundamente enamorada de otra persona, no veo cuál es la dificultad en decirlo sea donde sea, sea a quien sea, sea como sea, sin miedo… ¿qué podríamos perder? Si ya ganamos (Amamos).
Yo tengo un anillo verde en mi dedo, y aunque ella y yo sabemos lo que significa, no creo que el resto del mundo lo sepa o entienda del todo, en realidad no es determinante si lo saben o no, pero si tengo la oportunidad de decirlo a primera instancia, lo haré.
Hola, mi nombre es Jorge y amo, pero en serio amo a mi madre, y le sacaré la lengua cachosa para fundamentar lo que digo.
Hola, mi nombre es Jorge y estoy muy, pero en serio muy enamorado de mi novia, y se lo diré siempre, y a ti te daré un fuerte apretón de mano para fundamentar lo que digo luciendo mi anillo verde.