martes, 26 de febrero de 2013

"Tonterías"


La notable capacidad de las personas de cargar furias y resentimientos, o alegrías y gratitudes inexistentes o prescritas, revela la aprehensión irracional hacía lo miserable. Quizá porque es la única forma de marcar distancia con lo horrible.
Probablemente la visión pesimista de Alvy Singer no baste para algunos que encuentran en la originalidad, o naturalidad una vía de escape a una mejor visión de la vida, o una sensación más grata de la misma.
Veo que la naturalidad y originalidad son recursos admirables e intrigantes, pero no creo que se aparten totalmente de la visión pesimista, sobre todo cuando se pretende definir a éstas como algo que nunca se haría, relegando lo que se hace a segundo plano.
No sé si soy original o natural, pero afirmo ser especial (no como virtud). Si bien no tengo idea de qué tipo de especialidad poseo, las cosas que hice, hago y haré  -por más bondadosas que sean, y que a la vez genere orgullo en los demás- al final siempre me han hecho sentir miserable y feliz.
Ser quien uno es, o no, no es garantía de nada. Siempre estaremos merodeando dentro de lo miserable, lo cual resulta gratificante si la otra opción es merodear en lo horrible. Y eso va directo al punto de la existencia…yo qué sé.