Lo difícil que es responder
algunas preguntas, como ésa de indicar tus virtudes y defectos. Y es difícil
porque la gran mayoría se somete a la humildad o soberbia, o quizá al temor o
el desconocimiento de elevar atribuciones naturales a un nivel más prodigioso o
degradante.
Y es que no existe la capacidad
suficiente para distinguir una acción humana y la virtud. La acción humana se
basa en su simpleza, en su facultad de ser positiva o negativa dentro de un
límite.
Porque al igual que la virtud, la
acción humana implica el placer de hacer algo por alguien, siempre respetando
el propio límite, que tan humanos nos hace.
A diferencia de la virtud, que no sólo es el placer de hacer algo por alguien, sino también (Lo que le da ese toque especial), el placer de sacrificar algo propio por alguien, que nos lleva incluso, en ocasiones, a escaparnos del límite.
A diferencia de la virtud, que no sólo es el placer de hacer algo por alguien, sino también (Lo que le da ese toque especial), el placer de sacrificar algo propio por alguien, que nos lleva incluso, en ocasiones, a escaparnos del límite.
Y a pesar de esta breve
explicación, o mejor dicho, pobre punto de vista, creo que aún así responder
esa pregunta no deja ni dejará de ser complicada. Pero creo que con honestidad
y algo de brutalidad, nos podría acercar.
