domingo, 20 de mayo de 2012

Up! Jorge up!

He llegado a un punto en el cual me siento absolutamente vacío, que he perdido la jodida rutina de escribir, he abandonado mi estructura y se ha convertido en un mero mamarracho abandonado, lleno de deseos frustrados, buenas intenciones y agitaciones románticas envueltas en agonía (y si es lo mismo perdonen).
Es obvio que las ideas están ahí, como por ejemplo ésa de dar a entender que  las personas puestas en un escenario público-social, desarrollan la búsqueda de la valoración individual no a través de lo que puedas hacer, aprender, ni mucho menos ser, sino al tiempo de agobio o sumisión o antónimos por la que has pasado. Un ejemplo claro es la universidad, pues conozco gente más inteligente, conocedora, y talentosa que muchos de los universitarios que también conozco, sin embargo no han tenido la suerte que sí la tienen los menos inteligentes, conocedores y poco talentosos, que por pasar sometidos a cinco años de encierro pestilente se han ganado el derecho de las oportunidades. Además conozco gente que ha salido de la universidad con conocimientos únicamente básicos y poco exclusivos, pero que han sido valorados porque se les sumó también la tortura de los cinco años. (Acepto que es una estúpida perspectiva la mía)

Bien dicen que “la abeja diligente no se detiene a libar de la flor caída”, pues marca la diferencia entre lo irreversible y el vivir. Tal vez los proverbios chinos sean minúsculas cachetadas al cerebro o al corazón pero, que por arrogancia o por creer que porque es chino sólo sirve para lo ovnis, ignoramos completamente.

Muchas cosas hay para decir, contar, que dispongan con una base sostenida de emocionalidad existencial, o quizá con la bendita superficialidad que hace las cosas más simples. Nunca faltan, nacen o se guardan, caducan o se extienden, no lo sé, pero la televisión (y sólo es un ejemplo) está ahí desnudando nuestra decadencia, reforzando nuestra imagen de entes corrientes y poco esenciales. Hoy en día basta con decir tres palabras bien o mal dichas para dominar el mundo, sin atreverse a ir más allá y darse cuenta que no hay más…nada más.

Todo vivimos bajo una constante cultural, junto a una constante material, sobre una constante emocional, vaya Dios a saber la diferencia, pero al menos yo quiero, un poquito, más.

No sé si ha vuelto la rutina de escribir, pero lo sabré si me voy sintiendo lleno de a pocos.

Buenas noches a todos.


PS: “Married Life” de “Up” me transporta, si un día muero deben reproducir eso. Si dos días muero… ya buscaré otra melodía. = )