“…claro, soñar está en medio, es el enredo de la imaginación con la realidad, es inevitable que choquen entre sí, que se enreden, eso convierte al soñar en algo real e irreal a la vez, y porque sucede cuando nos descuidamos, cuando nos relajamos, cuando… nos quedamos dormidos”.
sábado, 21 de enero de 2012
"SOÑAR"
domingo, 15 de enero de 2012
"INEVITABLE" LA CANCIÓN
“A” le dice a “C” que es inevitable recordar cosas si escucha determinada canción. “A” insiste en que por más que escuche la canción “C” es su presente. “A” revela a “C” que sólo son recuerdos mas no sentimientos. “C” siente incomodidad. “A” le sigue explicando a “B” que esto es una situación normal, que no hay nada de qué alarmarse, que en algún momento todos pasamos por eso. “A” se da cuenta que no era “B” a quien le explicaba…
“A”: … ¡pero “B”!
“C”: Jódete.
viernes, 13 de enero de 2012
"INEVITABLE" LA LLAMADA
“A” no sabe de “B” desde hace muchos meses, hay días en los que se pone a pensar qué será de su vida. Sin importar la letra, en algún momento todos se preguntan eso. “A” minimiza la innecesaria nostalgia con pensamientos positivos sobre “B”. Cosas como: “Sé que debe estar bien” y "Sé que ella sabe que estoy bien", tranquilizan un poco a “A”, quien es consciente que “B” ya es parte del pasado. Pero esos pensamientos no satisfacen completamente la curiosidad de “A” por saber de “B”. “A” coge el teléfono y marca a “B”...
“A”: ¿“B”?
“B”: ¿Ah?...
"INEVITABLE" ES LA LETRA
“A” le dice a “B” estar convencido que todo vale la pena, que el amor implica sacrificios. “A” insiste en aceptar y persuadir a “B” que llega un momento en la vida de las letras en la cual se deben tomar decisiones importantes en base a los infinitos factores que influyen en su realidad. “A” no se cansará en demostrarle a “B” que su relación tiene futuro, que es la apuesta que los llevará a conocer la felicidad y el verdadero significado de la vida. “B” no se ha convencido y “A” se jugará su última carta…
“A“: … ¡pero no amamos!
“B”: ¿Y qué…?
domingo, 1 de enero de 2012
"INEVITABLE" EL ÚLTIMO SUSPIRO
Gracias por los sueños, aunque extraños, siempre oportunos. Por los despertares diarios, a veces con rencor, otros con satisfacción, también con decepción, pero convencido que luego habrá razones para despertar mañana.
Gracias por las mesas, por lo que pusiste encima, por los que pusiste en su entorno. Por las siestas que alimentan mis insomnios, y por los insomnios que asesinan mis ideas, pero sobre todo gracias por cerrar mis ojos con tranquilidad.
Gracias por los días, por las noches, por las tardes y las chompas con sandalias, por hacerme reconocible frente a los que quiero, amo y vivo. Por los muchos minutos, contadas horas, escasos días, sobre todo por los ojos por lo que paralizo mi vida.
Gracias por las manos, pasos, cargadas, huidas, aros, pulseras e infinidad de pequeñas cosas y acciones que permiten expresarme, y por los gritos, llantos, risas, miedos, odios, alegrías y felicidades que permiten ser yo mismo.
Por mantener mis orejas dogmatizadas, mi lengua hipnotizada, mis manos encadenadas, mi nariz torcida y mis ojos destinados. Por darle sentido a mis sentidos, por entregarles objetivos sensibles y motivados a seguir experimentando lo infinito.
Gracias por los inevitables, pues nunca me sentí tan humano, tan escuchado, tan leído, por la fuerza y el alma que le puse a cada letra, por la realidad que en mí representa, y porque nada se olvida, pero sí se supera, y eso aprendí.
Gracias por alejarme de la universidad,"Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo".Porque ahí tuve que soportar lo que no me gusta de mí, pero que sólo de esa forma podría saber cuan valioso soy.
Gracias por presentarte en un ataúd, con 365 días dentro que resumen y restriegan a mi mirada la tranquilidad de estar en buen camino, cuyo final sólo conoce Dios, pero los pasos serán completamente míos, y en la mayoría de cosas… piso seguro.
Gracias, eres lo mejor del 2011. Y seguramente, si Dios lo permite, lo serás del 2012.
Gracias 2011, cambio y fuera.
