martes, 29 de enero de 2013

Enero


Lo difícil que es responder algunas preguntas, como ésa de indicar tus virtudes y defectos. Y es difícil porque la gran mayoría se somete a la humildad o soberbia, o quizá al temor o el desconocimiento de elevar atribuciones naturales a un nivel más prodigioso o degradante.
Y es que no existe la capacidad suficiente para distinguir una acción humana y la virtud. La acción humana se basa en su simpleza, en su facultad de ser positiva o negativa dentro de un límite.
Porque al igual que la virtud, la acción humana implica el placer de hacer algo por alguien, siempre respetando el propio límite, que tan humanos nos hace.
A diferencia de la virtud, que no sólo es el placer de hacer algo por alguien, sino también (Lo que le da ese toque especial), el placer de sacrificar algo propio por alguien, que nos lleva incluso, en ocasiones, a escaparnos del límite.
Y a pesar de esta breve explicación, o mejor dicho, pobre punto de vista, creo que aún así responder esa pregunta no deja ni dejará de ser complicada. Pero creo que con honestidad y algo de brutalidad, nos podría acercar.