Y miren rebotar las pelotas, pues
aunque de distinto color y forma, llenas de aire o arena, nunca moverán las
paredes. Porque si hay algo más grande que la honestidad y la patanería, es el
sentir y el pensar.
Porque a veces mentir y decir la
verdad resulta lo mismo. No trasciende nunca en ningún idioma o acento. Porque
se borra con los ojos y la oreja lo que sale del corazón. Porque nunca el
corazón trabajó solo cuando se trata se sentir o pensar. Porque trabajan
también el destructor hígado y la traicionera razón.
Porque no hay brújula en un
laberinto sin salida. Porque toda intención pisa el palito. Porque hasta quedarte
inmóvil te ahorca. Porque ni la maldad ni la bondad de tu mirar tendrá valor.
Porque cada quien vive con su
locura, y cada quien la deshace a su gusto. Porque hoy la deshice y no me
importó, con tal que todo esté bien. Porque sacrificando el calzado, el piso siguió
siendo brasas. Porque me encanta mi papel de tonto, pues mañana valdrá la pena.
Y hoy estaré atado.
