viernes, 15 de junio de 2012

JUAZZ Y PIE DE LIMÓN


Una de las pocas virtudes humanas es la propia e independiente elección de temática existencial. Quiero decir, si bien es cierto otra de las cualidades indispensables del ser vivo es la dependencia o sometimiento ante una realidad imposible de cambiar, cada uno de nosotros la puede interpretar de distinto modo.

Donde muchos ven un problema, otros una oportunidad. Y no es que uno sea mejor que otro, sólo que los principios por los cuales se rigen son distintos, por decisión. Por decisión cada uno de nosotros le insertamos un toque de estilo propio a nuestras vidas, y aunque sea propio debemos aceptar que no es original, pero que marca una diferencia notoria entre nosotros.

Sí, cada uno de nosotros elegimos si nuestra vida es un drama o una comedia. Si cada cosa que nos pasa es la peor del universo y condicionar los siguientes sucesos para autodestruirnos. O si todo resulta ser una broma puesta por la deidad pertinente y continuar los siguientes momentos riéndonos de eso.

Si diseñamos una confabulación mundial, universal permanente en nuestra contra, o sí nos creemos una insignificancia olvidada por todos, y olvidando de todo. Si le ponemos nuestro nombre al odio del mundo, o sí le ponemos nuestro nombre a la risa del mundo.


Insisto en que una no es mejor que otra, no sé cuál será la mejor alternativa para vivir mejor, o para tomar buenas decisiones. No sé si cada una tenga la solución para nuestros problemas. 

Sé que sea o drama o comedia la temática como principio de nuestra vida, la forma en cómo la llevemos nos hace distintos, pero que aún así, no basta para escapar de la finalidad de la vida y ser iguales ante la debilidad romántica.


sábado, 2 de junio de 2012

¿QUÉ HACE LA LUNA AL MEDIODÍA?


¿Qué hace la luna al mediodía?,  si el sol brilla más que nadie, tanto que desaparece a todo ente, también brillante, del cielo. ¿Qué hace la luna al mediodía?,  si el sol es magnífico, egocéntrico, imposible e intratable y todos nos sonrojamos ante él. ¿Qué hace la luna al mediodía? si ella es tan tímida, hermosa, poética, solitaria, y humilde. ¿Qué hace la luna al mediodía? Si a pesar de su belleza le da un espacio a las estrellas, algo que no hará el sol.

Me contaron poco de la luna, más allá de su misterio, sufre la condena de no convivir con el sol, y aunque suene exagerado el profundo amor que me narraron, es realmente exagerado el sentimiento que ella desespera  expresar.

¿Pero qué hace la luna al mediodía?, si aún así su distancia es incontable, y su cercanía imposible. ¿Qué hace la luna al mediodía entonces?, si el eclipse es un intento fallido y efímero de unión. ¿Qué hace la luna al mediodía?, si bien sabe que el día no será jamás noche.

¿Qué hace la luna al mediodía?, quizá sólo busca los aretes que le faltan, o intentar hacer gala de su misterio. ¿Qué hace la luna al mediodía?, quizá está enamorada.