Mientras vives suena la trompeta, aquella que acompaña los momentos más felices y tristes de tu vida, claro, suena agradable pensar así si eres un fanático de la trompeta, pero voy a que, sea el instrumento que sea, existe una banda sonora que acompaña los negativos y positivos existenciales siempre.
La intención del post no es detallar sobre cada banda sonora, pero sí sobre las emociones que guían las melodías, quiero decir, no la acción de buscar sonidos que expliquen, curen, motiven o degraden tu momento emocional, sino la capacidad de permitir que ésas emociones se apoderen de ti.
Tontos aquellos que se siente vacíos cuando están tristes porque resultan ser unos idiotas malagradecidos con la oportunidad de sentirse vulnerables, golpeados, en efecto, vivos. Y tontos aquellos que están llenos de felicidad porque no son más que una bola de conformistas que creen que con convertirse en súper sayayín es suficiente y no son capaces de entregar la vida por alguien.
Tontos porque a pesar de las debilidades o fortalezas, limitaciones o libertades, motivaciones o aburrimientos, enojos o alegrías, rutinas o sorpresas, pocos o muchos, altos y bajos, cada uno tiene la bendición de sentir algo, pero casi nunca la gratitud de vivir. Sea malo o bueno, no importa, porque después de eso hay “Nada”.
Y “Nada” es (Seguramente todos dirán que les pasó en un momento, atontándose más de lo que ya son) eso… nada, ni bueno ni malo, es estar en piloto automático, dejar que las cosas las haga el tiempo, sin el mínimo compromiso, apartando la sensibilidad y sobre todo, los sueños.
Es despertar diez años después y darte cuenta que tienes un buen trabajo, una linda vida, una hermosa casa, pero que no haces lo que quieres, no estás con quien quieres y no estás donde quieres. Hasta que llega ése maldito momento en que te das cuenta que, no obstante tu vida, lo que menos hiciste fue vivir en ésos diez años, y a ver si encuentras una canción para eso.
Tonto el que cree que la encontró, que cree que su vida es una película a la que hay que ponerle soundtrack, guiones literarios, movimientos de cámara y sobre todo, otorgar actuaciones patéticas a villanos inexistentes y héroes superficiales.
Tonto es aquél y aquel que se muere por nada si lo que menos ha hecho es todo, que se queja de todo sin darse cuenta que tiene nada, pero lo que menos hace es vivir y dejarle todo al tiempo (¿Quién es ése?). Ya sabemos que tienes vida, ¡pero vívela cojudo!, es poco probable que dejes de ser tonto aun si lo haces, porque es una cualidad natural e inevitable, pero al menos tendrás la facultad de decir: Soy capaz y no estoy en piloto automático.
No hay comentarios:
Publicar un comentario