sábado, 31 de marzo de 2012

¿TALENTO?... ¡JÁ!

Es que es tan complicado aceptar la realidad, que somos seres humanos con buenas y malas intenciones con tal de alcanzar el fin de que pasen las cosas que quisiéramos que pasen, y en algunos casos, irónicamente para poder conseguirlo debemos comprender y condicionar lo que nos gusta para tener lo que queremos. No es una broma.

Dicen que la comunicación y la confianza es la base de todo, pero no lo creo, porque sencillamente no siempre hay momentos de comunicación o si las hay, no son adecuados por falta de tolerancia, claridad o ganas, y finalmente la confianza sale corriendo de miedo. No, sinceramente no creo que esas sean la base de todo, menos de los vínculos emocionales.

Pero creo que hay algo que deja de lado a la comunicación, la comprensión, la confianza y los sentimientos en una posición de insuficiencia, y eso es la decisión. Honestamente estoy convencido que no sirve de nada algo que no tiene decisión. Y no me refiero a: Decido ser honesto para dar confianza y punto, sino al hecho de tener decisión para generar una situación de confianza.

Quiero decir, no se trata de hacer todo lo posible para enamorarme o sentirme enamorado (lo cual no está mal), sino de hacer todo lo posible para amar y se enamoren de mí. Tener decisión para accionar.

Basado en el fútbol y en las enseñanzas de Marcelo Bielsa, uno como persona debe asumir su papel no sólo como futbolista, sino también como director técnico.

Como futbolistas cada uno de nosotros tenemos un talento, diferentes entre sí, pero con el mismo objetivo…ganar el partido. Y como futbolistas intentamos resolver todo con nuestro talento, que más allá de ser un regalo de Dios o algo fortuito… no basta ni bastará nunca, porque sabemos que poder resolver no garantiza que se presente la situación para hacerlo, necesitamos al director técnico para eso.

Sí, nos creemos capaces de todo, pero no somos capaces de lo más importante, generar la situación de ser capaces.

Hoy día… ¿Capaz o incapaz?...INCAPAZ.


sábado, 17 de marzo de 2012

“CAPAZ O INCAPAZ”

Mientras vives suena la trompeta, aquella que acompaña los momentos más felices y tristes de tu vida, claro, suena agradable pensar así si eres un fanático de la trompeta, pero voy a que, sea el instrumento que sea, existe una banda sonora que acompaña los negativos y positivos existenciales siempre.

La intención del post no es detallar sobre cada banda sonora, pero sí sobre las emociones que guían las melodías, quiero decir, no la acción de buscar sonidos que expliquen, curen, motiven o degraden tu momento emocional, sino la capacidad de permitir que ésas emociones se apoderen de ti.

Tontos aquellos que se siente vacíos cuando están tristes porque resultan ser unos idiotas malagradecidos con la oportunidad de sentirse vulnerables, golpeados, en efecto, vivos. Y tontos aquellos que están llenos de felicidad porque no son más que una bola de conformistas que creen que con convertirse en súper sayayín es suficiente y no son capaces de entregar la vida por alguien.

Tontos porque a pesar de las debilidades o fortalezas, limitaciones o libertades, motivaciones o aburrimientos, enojos o alegrías, rutinas o sorpresas, pocos o muchos, altos y bajos, cada uno tiene la bendición de sentir algo, pero casi nunca la gratitud de vivir. Sea malo o bueno, no importa, porque después de eso hay “Nada”.

Y “Nada” es (Seguramente todos dirán que les pasó en un momento, atontándose más de lo que ya son) eso… nada, ni bueno ni malo, es estar en piloto automático, dejar que las cosas las haga el tiempo, sin el mínimo compromiso, apartando la sensibilidad y sobre todo, los sueños.

Es despertar diez años después y darte cuenta que tienes un buen trabajo, una linda vida, una hermosa casa, pero que no haces lo que quieres, no estás con quien quieres y no estás donde quieres. Hasta que llega ése maldito momento en que te das cuenta que, no obstante tu vida, lo que menos hiciste fue vivir en ésos diez años, y a ver si encuentras una canción para eso.

Tonto el que cree que la encontró, que cree que su vida es una película a la que hay que ponerle soundtrack, guiones literarios, movimientos de cámara y sobre todo, otorgar actuaciones patéticas a villanos inexistentes y héroes superficiales.

Tonto es aquél y aquel que se muere por nada si lo que menos ha hecho es todo, que se queja de todo sin darse cuenta que tiene nada, pero lo que menos hace es vivir y dejarle todo al tiempo (¿Quién es ése?). Ya sabemos que tienes vida, ¡pero vívela cojudo!, es poco probable que dejes de ser tonto aun si lo haces, porque es una cualidad natural e inevitable, pero al menos tendrás la facultad de decir: Soy capaz y no estoy en piloto automático.