viernes, 21 de enero de 2011

SOY JORGE Y TENGO LOS PIES TÍMIDOS

Nací con medias, cuando era invierno mi pies no veían la luz, cuando era verano la luz era inevitable porque mis medias tenían hueco, porque eran muy delgadas, porque bueno las doblaba a medio pie y los escondía debajo de la mesa.
La timidez de mis pies suele ser uno de las tantas patéticas miserables de mi diario vivir, y se desprende de ahí una de las infinitas graciosas cualidades de mi persona, Jorge tiene una frontera divisoria en el color de la piel marcada en su pierna, por encima del pie, haciéndole parecer a un helado de lúcuma con vainilla con forma de pierna o también a cualquiera del más extraño de los thundercats.
No le encuentro explicación al hecho de andar con medias las 23 horas y 40 minutos del día (Créanme, no me baño con medias), puede que sea el hecho de mi poco interés al salir de casa, o también a una costumbre a la que no tomé importancia en determinada etapa de mi vida. Pero en la actualidad no me avergüenza decir que me da vergüenza mostrar mis pies, muy por el contrario me siento orgulloso en ostentar esta cualidad.
Mostrar mis pies en público requiere un proceso de confianza y adaptación al ambiente, por ejemplo en la playa, debo esperar que todo el mundo mire al mar para rápidamente sacarme las zapatillas y esconder mis pies en la arena, de sólo pensarlo empiezo a reír. Bueno también mi confianza está ligada al contexto humano, es como un aspecto ligado al pudor, sí, eso también es gracioso.
Sin embargo esta extraña timidez de mis pies es poco relevante si acaso equivale a encontrar comodidad, hay días en los que duermo sin medias, hay días en que los muestro por cámara web, y aunque sólo fue una vez, fue una vez muy graciosa, como también habrá días en los que andaré por la playa con sandalias porque la timidez de mis pies no importa cuando la extroversión de mi alma se apodera a mí.
Espero tener mi pie a la misma tonalidad de piel que el resto de mi pierna, aunque sea uno estará bien, ok esto también sería gracioso. Juazz

DIOS ES TAN IDIOTA EN DARNOS AMOR, Y NOSOTROS TAN HUMILDES EN DEVOLVÉRSELO.

Estos últimos meses he podido resumir mi vida en el más fantástico rollercoaster jamás vivido, y me ha llevado a conocer emociones y sentimientos, que más que hacerme madurar, me han llevado a la experimentación de todas las intensas cachetadas a mi alma, corazón y mente y ver más allá de lo que es correcto o justo.
Tengo en mí la intención total de subirme al carrito, dejando la conducción al mismo destino, destino independiente pero seleccionado. Estoy dispuesto a compartir cada uno de mis vivencias con ese destino recortado, y lo he demostrado a lo largo de estos pocos meses.
Estos meses he sido capaz de volcar los más incondicionales sentimientos a ella, he sido capaz de traducir mis ideas locas sentimentales para dárselos y ella, que con su peculiar forma de recibirlo, ha logrado con total casualidad e inconsciencia, hacerme el hombre más importante y feliz de este planeta y otros más.
He sabido admitir gracias a ella, también con esa casualidad e inconsciencia, que más allá de todo adjetivo hay un sustantivo que logra ser la fuerza y presencia que da un sentido, antes poco aceptado por mí. Es acaso bueno reconocer también que al margen de todas las propuestas perceptibles que nos delata el amor, más importante es aquella que por miedo o risa nos negamos a ver, esa que es capaz de mandar todos los adornos, complejos, dolores a la mierda para quedarnos con la más simple y necesaria palabra…”tú”
Es acaso difícil admitir que ese simple “tú” exige los más indiscretos sacrificios que a larga más que una acumulación de frustraciones, terminan por convertirse en la ansiada tranquilidad para los dos. Es bueno saber a pesar de existir millones de distintas formas de amar, ninguna significa evadir la responsabilidad de amar.
Hoy puedo darme cuenta que todo lo que me pasó me hizo reaccionar el amor independiente y común que siento por las personas que se vieron involucradas, mi papá, mi mamá, mis hermanos, mi sobrino, y que por ellos fui capaz de aguantar mi tristeza y sacar a flote la fuerza que en ese momento hubiera sido imposible ver si acaso no tenía a mi lado a esa chica.
Vivo cada espacio de mi vida con sumo cuidado, con el alboroto de ideas que pueda tener sin exteriorizarlo, porque mientras menos cosas, ideas o personas haya, más sencillo es volcar aquél complejo sentimiento. Estoy aferrado a las cosas que antes no pude o no quise ver, pero que ahora intento vivir a mil, con ayuda. Eso no me cambió, pero me hizo mejor.
Quizá no resuelva nada con esto, no me mataré haciéndolo, sólo amaré porque no quiero pensar que Dios es tan idiota en darnos amor y nosotros tan humildes en devolvérselo, ni tampoco que Dios es tan humilde en darnos amor y nosotros tan idiotas para devolvérselo, sino que Dios es tan genial de darnos una oportunidad y nosotros tan humanos para aprovecharla. Y creo aprovechar la idea de amar a los que quiero amar, y amar a la que quiero amar.
En cuestión del amor no quiero agregar más ni quitar nada... todo está bien, “Fin del tema” =]




domingo, 9 de enero de 2011

SHH

Es muy posible que el año 2010 sea un año inolvidable de mi vida, por un rollercoaster de cosas que han dado los más novedosos e intensos empujones en mi pecho, que hoy tomo en cuenta y asumo con total naturalidad. (Yo)
Tengo en cuenta hoy nuevamente que este espacio no es más que el medio para expresar lo que jamás dije, porque me es difícil hacerlo o porque no lo veo conveniente, sin embargo regalo mis candentes sentimientos traducidas en frías letras, con la finalidad de decirme a mí mismo…”Lo dije”.
Hoy siento la frustración de no poder mirar sus ojos y decirle lo muy feliz que me siento por haberla tenido a mi lado, hoy siento otra frustración de no poder mirar sus ojos y decirle lo muy triste que me siento porque no podré mirarlos más.
Me aqueja un remordimiento gigantesco cuando me cierro en la idea: “es imposible que pase algo, porque lo que tengo no se irá en corto plazo”, pero la vida hace añicos mi limitada sensación y me enseña que las cosas no siempre dependen de ti, y que muy pocas veces se te van de las manos.
Ese remordimiento no es más que el haber perdido oportunidades únicas en la VIDA, tan cercanas al cambio radical propuesto por el destino. ¿Mi destino?, quizá no, el de ella sí, parece que sí, su cortísimo destino dentro del globo azul se cumplió (eso creo), pero afectó al de muchas personas, afectó mi destino.
La idea de no querer que crezca era muy genial, tenerla como siempre la vimos, nos habría alegrado mucho, pero sabiamos que eso no se puede, al menos yo, no podía evitar que no crezca, entonces quería verla crecer, estaba dispuesto a compartir cada uno de los instantes que me habría puesto el destino con ella. Y ese sentimiento de disposición se fue, porque finalmente ella nos cumplió el deseo que no crecer nunca más.
Me encantaría poder decirlo todo en su carita de nemo, pero no existe medio que me haga sentir seguro que mi mensaje le ha llegado. Pero me aferro a lo intangible como posibilidad cerebral y sentimental de expresión, de encontrarle un significado y poner todo de mí en cada una de las oportunidades que me brinda el destino, en este caso mi destino.
Me aferro a esa intangibilidad porque hay otras que me llenan de felicidad, y que tendré como meta la eternidad (Yo) de las mismas, con gotas de entusiasmo, entraña, amor, error, pero basadas en las buenas intenciones de convivir con ellas.
Hoy encuentro en el vacío que has dejado en mi alma una deuda conmigo mismo, que será pagada por cada segundo con paciencia, fuerza y esperanza a las cosas que, jamás quise o creí encontrar a estas alturas de mi vida, pero que disfruto con sinceridad.
Hoy te soy sincero y digo que seguiré llorando por ti, pero que esos llantos, sin tristeza, no hacen más que empujar mi pecho para agrandar y entusiasmar la deuda que tengo conmigo, que me hace sentir vivo y seguir estándolo con las oportunidades tangibles e intangibles que, por sobre mí, sabré aprovechar.

Estrella Marina.