“A”: Me he peleado con “B”
“C”: Y yo también con “D”. Es el problema de cuando uno quiere
más que el otro.
“A”: Es muy cierto.
“C”: Claro, yo quiero más a “D” de lo que él a mí.
“A”: Y me pasa lo mismo, yo quiero más a “B” de lo que ella
a mí.
“C”: ¡Todo se va a la mierda cuando uno empieza a querer más!
“A”: Es la verdad, y es más
complejo aún porque tanto “B” como “D” piensan también, que nos quieren más de lo que nosotros a
ellos.